En su casa del Barrio Echeverría, en Chimbas, Mario "Ricky" Romero pasa sus días sumido en la tristeza. Fue personal de seguridad de muchos boliches de renombre en la noche sanjuanina y llegó a trabajar como guardia personal del ex gobernador Juan Carlos Rojas en los años '90. Hoy necesita ayuda urgente, para luchar contra la obesidad mórbida que sufre.
“No tengo ganas de vivir”, el drama de un querido custodio
"Hace mucho tiempo vengo atravesando la obesidad mórbida. Todo el mundo conoce. Pero tan solo uno que la padece sabe lo que es y toda la burocracia que tengo que pasar. Estoy pasando por un momento muy difícil. Tengo obra social (Obra Social Provincia) y coseguro (UPCN) pero me siento discriminado porque los sanatorios privados no tienen espacio físico o adaptados para tratar un problema de enfermedad como el mío", explicó Ricky en diálogo con Canal 13.
"Un montón de problemas vengo viviendo por no poder movilizarme como debía. El sobrepeso me está pasando factura. Mi familia está pasando por un momento muy difícil. Ya no tengo ganas de vivir, la verdad que no doy más", dijo el ex custodio del gobernador, quebrado en llanto.
"De tantos conocidos que tengo hoy ninguno está", lamentó. E hizo el pedido públicamente: "Necesito una casa. El baño es muy chico, no me puedo desplazar bien".
Su esposa, Cintia Brizuela, con quien tienen cuatro hijos, todos pequeños, dijo a Canal 13 que viven en esa casa que les prestan, pero no está adaptada a sus necesidades. Por eso pidió ante las cámaras que el Gobierno de la Provincia les adjudique una vivienda con las condiciones adecuadas.
Si esto fuera posible, podría comenzar su camino rumbo a un bypass gástrico que le permitiría salir adelante y recuperar su vida plenamente.