Por Natalia Caballero
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEPor Natalia Caballero
Una luz de esperanza para quienes compraron las carpetas hace 24 años con la idea de adquirir un departamento en el complejo Gran Libertador, ubicado en avenida Libertador y Meglioli, Rivadavia. Esto es lo que implica la iniciativa del Gobierno Provincial para resucitar estas construcciones a medio terminar. Lo cierto es que el Tribunal de Tasaciones está poniéndole un precio a este predio con las unidades incluídas. El objetivo no sólo es terminar los departamentos sino también edificar más.
A principios del 2017 el IPV mostró cierto interés en analizar la situación general de este complejo, que quedó abandonado. El Instituto buscó conocer a ciencia cierta quiénes fueron las personas que compraron las carpetas. El objetivo de esta especie de censo fue evitar la especulación de posibles compras-ventas.
En octubre llegó al Tribunal de Tasaciones un pedido del Ministerio de Infraestructura para tasar el predio, que cuenta con un avance de obra del 30% (al considerar todas las unidades). En caso de reflotarlo hay que realizar varios cambios porque los parámetros de Planeamiento cambiaron en las últimas dos décadas, sobre todo los protocolos para instalar el gas natural dentro de las viviendas.
Hace unos 24 años comenzó a levantarse el barrio a través de un programa del IP, que financiaba un 85% de la construcción y el 15% restante lo aportaba la gente. La empresa “Esteban Tabani” se hizo cargo de la edificación, pero la compañía se fundió y quedó un anticipo financiero que puso el IPV que nunca fue devuelto por la desaparición de la empresa y tampoco sucedió eso con la Cooperativa de Viviendas San Juan. De este modo, los adjudicatarios se quedaron con las manos vacías e inmersos en una batalla legal que nunca los llevó a ningún puerto.
Todos aquellos departamentos sin dueños, serán sorteados por el IPV y se encontrarán incluidos dentro de los sorteos para la clase media, con cuotas superiores a los $3.000.
Por el momento, hay una familia que se encuentra custodiando este inmenso complejo abandonado en una de las zonas más codiciadas para vivir por los sanjuaninos.
