En la semana 36 de 2016 se denunciaron 24 casos de alacranes en San Juan, mientras que en la misma semana de 2017 los casos ascendieron a 48, según cifras de la Sección de Zoonosis, del Ministerio de Salud Pública de la provincia. Estos son accidentes de envenenamiento por alacranes, pero ninguno mortal.
Comenzó la temporada de alacranes y hay el doble de casos que en 2016
“A la semana 36 aún no empezaba el calor, estamos a la semana 41 así que es de esperar que los casos empiecen a aumentar. El año del alacrán es de septiembre a mayo y hasta la semana 36 de 2017 los casos fueron 39 en Caucete; 6 en 25 de Mayo; 2 en Albardón, 1 en Rivadavia, 1 en Sarmiento. En Santa Lucía hay muchas denuncias pero no accidentes”, dijo Verónica Pérez, jefa de Zoonosis.
Una mamá de Santa Lucía inició una cadena Whatsapp muy asustada por los alacranes que encuentra en su casa y envió la foto del animal capturado. Sumó la preocupación por la nula respuesta de Salud Pública y de la Municipalidad."Queremos que fumiguen para que por lo menos el animal no tenga comida y se vaya. A mi hijo le picó uno y no le inoculó veneno", dijo la mamá a Tiempo de San Juan. En la zona de la Colonia Richet Zapata y en Libertador y Balcarse ya encontraron 4 ejemplares.
Desde la Municpalidad de Santa Lucía aseguraron que están respondiendo a cada caso con limpieza y desinfección, "estamos muy al tanto del tema, en ese caso en particular fuimos varias veces, y respondemos a todas las denuncias que nos acerca la gente", dijeron desde Prensa del municipio.
Desde Salud Pública admitieron que cuando la gente llega a los centros de salud u hospitales con alacranes, se asusta cuando los profesionales les explican que no hay fumigación que los mate.
“La fumigación no sirve contra el alacrán. Lo que nos queda es tratar de dar indicaciones a la población, vigilar la casa para sacarlos y matarlos”, Verónica Pérez.
“Hay muchas denuncias y la desesperación es por los niños. Cuando les dicen que no hay fumigación la gente se asusta mucho, pero no queda otra que estar alerta y mantener una conducta permanente porque el bicho está adaptado a San Juan y va a seguir acá. Lo más afectivo es vigilar y limpiar cada rincón de la casa”, aseguró Pérez.
En el día, los alacranes están escondidos en el patio están debajo de las macetas, entre maderas, entre los arbustos, ladrillos o baldosas y siempre cerca de los pozos negros que es donde están las cucarachas de las que se alimentan. Dentro de la casa se ubican detrás de los muebles, entre la ropa, debajo de las camas y en la cocina y baño. En la noche los alacranes salen a buscar alimento y ahí los encontramos.
“El mejor método de control es fumigar para los otros insectos, de manera que el alacrán no tenga alimento y se vaya. Y después está la vigilancia permanente de cada habitación. Todas las semanas hay que sacar la ropa, revisar todo, correr los muebles y poner rejillas en los resumideros”, dijo la Jefa de Zoonosis.
Es importante conocer las costumbres del alacrán y dónde se esconden. Aparecen en el verano y comen cucarachas, grillos, que salen también más con el calor. “Se cree que el alacrán llegó a San Juan desde La Rioja en la época de los diferimientos impositivos; lo cierto es que está adaptado. Hay más de 19 especies el Tityus trivittatus tiene como zona de más actividad en Caucete, más del 90 % de accidentes de picadas de alacrán es en Caucete”.
Si bien no hay casos registrados de muerte por picadura de alacrán, es bueno poder distinguir entre los más venenosos y los menos venenosos. El más peligroso tiene como un apéndice debajo del aguijón, tiene pinzas delgadas y tres rayas en el lomo, cuando pica es muy doloroso, no pasa desapercibido. “Ante esta situación la persona debe ir a cualquier hospital o centro de salud más cercano porque todos tienen los sueros para la picada de alacrán, en toda la provincia. Los efectos y gravedad del caso dependen de varios factores como por ejemplo, los niños y las personas mayores pesan menos entonces el veneno actúa más rápido. Los casos se dividen en: leve, moderado o grave, dependiendo de la cantidad de veneno, el estado y peso de la persona, si tiene otras enfermedades, etc.”, explicó Pérez.