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sábado 9 de mayo de 2026

Adiós Maestro

10 poemas destacados de Escudero

Ahí va, un decálogo de sus poemas, homenaje simple al más humilde y enorme de nuestros poetas: Jorge Leonidas Escudero.
Por Redacción Tiempo de San Juan
¿Cómo elegir sólo 10 cuando son todos maravillosos? ¿Acaso 10 de sus amigos podrían elegir sólo un poema preferido? ¿O se podía dejar semejante tarea al azar?.
 
Finalmente decidimos tomar 10 temas y que ellos nos señalen el camino. Tampoco se lo pudo abarcar de esta forma, pero ahí va, un decálogo de sus poemas, homenaje simple al más humilde y enorme de nuestros poetas: Jorge Leonidas Escudero.

1-Su origen: "Referencias”

El tatarabuelo por lado de mi papá
salió de La Rioja hace cuándo
en una sequía grande y ¡Ea! ¡Quiá! ¡Ea!
con sus animales por delante
fue a dar a El balde, en San Luis.

Tuvo allí descendencia hasta que mi padre
dio un saltito a Mendoza, dobló hacia el norte
y acampó aquí. Ya estamos en San Juan, pues.
Entonces fue que Leonidas casó con la Margarita
y aparecí yo en escena.

Nací en calle Santa Fe a pasitos de Alem,
junto al taller de don Manuel Trías, mi tío,
donde una vez me quemé en la fragua
pero no aprendí la lección
ya que en otros asuntos me he quemado siempre.

Después con mi abuelito por parte de madre
fui a la finca del Médano de Oro, y ya se sabe
que todavía ando con olor a pájarobobo y pichana.
 

2-La familia: "Ella es así”

Mi hermana Margarita es en extremo
cuidadosa,
anda mirando el suelo no sea
que inadvertidamente pise una hormiga.
Ciertos monjes de no sé dónde
caminan así
pero mi hermana lo hace por naturaleza.

Cuida la vida más allá de ella y suele
hablar bajito si un grillo namorado
canta en el jardín.
Y cuando va al campo trae alguna piedrita
que gracias yo encantado es hermosa digo.

Ahora quel tiempo se nos viene ciático,
cabizbajo y olvidadizo,
ayer salimos a la puerta de calle cuando
mirá mirá –dijo mi hermana- qué alegría,
los paraísos están floreciendo.
Ella es así.


3-El relax: "Oh ese bar”

E estábamos en el bar La Gota de Grasa
famoso cubil de nocturnos. Óiganme,
no una noche ni dos jugábamos al truco,
no por chiste ¡epa!

Orejeábamos la noche sin apuro
y sucedía qu’el tiempo
sin avisarnos iba hacia hacete
de cuenta que estábamos en el paraíso.

Que hasta a la alba no cejábamos
de manejar cartas ahí
seguros de que nunca se nos secaría la lengua
por falta de reposiciones vínicas.
¿Dije bien?

Lindo tiempo ese el perdido,
pero conciso, lleno de hombría y amistad.
¿O qué otra cosa tiene mejor la vida
que darse el gusto uno sin ofender a nadie? Sí,
estuve revolcándome en La Gota de Grasa.
Y los moralistas vayan a otro bar a predicar
porque aquí los mirones son de palo.


4-En la cordillera: "Tiempos bravos” 

Otra vez fue esa vez cuando veníamos de Chile.
Oscura estaba la Cordillera.
Tuvimos que atropellar
disparando a la muerte sonsa
que a veces traen los temporales.

Rumbo a Barreal
Bajamos de Las Pichireguas y a gatas
subios por La Fortuna. Los animales
con la nieve hasta las verijas.

Éramos el Güilo Varas, el Mañungo Rojo
y quien esto dice. Llegamos
a la orilla del río. Traía miedo el agua
y en medio de la ocuridá cruzarlo ¿era chiste?

Yo en una mula flaquita ¡caramba!
¿iba a quedarme atrás? ¡si se cagan!
apreté las espuelas a ver que el destino
decía de mí. Dijo
tirarme a l’ otra orilla y dejarme vivo
pa contarle a ustedes que esa vez
tragué tanta agua que ahora
al verla me da asco y tomo vino.
 

5-Contradicciones: "Misterio”

Tengo que regresar a donde nunca estuve.
¿Cómo? Como lo oíste,
porque si fuera yo de aquí
no sentiría las ganas de pegar la vuelta a
donde no sé.
Pregunto a loj amigo,
y diligentes hormigas y a árboles,
a todo bicho y nadie sabe nada de nada.
Y esto que digo es triste,
ser exiliado a un país allende
más allá de allá a donde siempre
estoy yendo y siempre
nada.
Hasta si muevo un dedo
sé que me estoy acercando y voy, voy
pero contradictoriamente
me espanta la idea de llegar.
 

6-Universo: "Apriete”

Atiéndanme a esto que les digo aunque
antes ya lo dije, pero
sean buenos porque necesito
compañía neste asunto.

Que otra vez fui a dormir a campo abierto
y al despertarme al rato veo
al cielo echado sobre mí.
La Cruz del Sur clavándome el pecho,
las Tres Marías ciñéndome la frente y
un lucero espantoso apretándome la garganta.

E me exigían hablara que qué relación
tenía con sus esplendores,
que si sentía la inmensidá en mí,
la presión del Universo, dijera algo.

Cerré ojos y estuve desvelado
pensando que les decir qué
si no sabía nada de nada. Pero musité:
Señoras estrellas yo soy un humilde
buscador de piedras que vine a la montaña
y soy inorante de vuestras grandiosidades.
 

7-La soledad: "Extrañamiento”

Apareció nun árbol de la plaza, supe
no era paloma casera sino
venida del campo. Oí su canto salvaje:
kuúu ku ku kuúu.
Lamentábase, decía que
este mundo de la ciudá es confuso es
puro ruido.

Lloraba eso y tomé la palaba, dije
te asusta la ciudá y viniste
a compartir conmigo tu extrañamiento
pero no necesito ayuda gracias no
quiro escuchar conferiencias tristes.

La paloma voló seguramente
para no insistir con su lamento.
O sea: nun banco de la plaza quedé ntrinstecido
e iba kuúu ku ku kuúu runrunear yo también
pero tuve miedo
no fuera que algún transeúnte pudiera pensar
¿qué le pasa a este güevón?
Por eso es quedé pensativo, mudo, claro:
Allá en los lejos campos de mi querer
la soledá no andaba adentro de uno,
sino afuera y sin hacer ruido.
 

8-La vida: "A otra cosa”

¿Pongámonos bien la vida
que nos pusimos del revés?
En vez de alimentar historias de plomo
digamos cosas fáciles.

En vez de hacer de perro del hortelano,
o llorar a la luna porque no nos quieren,
echemos pájaros en el jardín de las preciosidades.

Probemos saludar a desconocidos
a ver si aparece el amor,
pues qué delgado está el mundo,
qué pálido, y necesita apoyo.

Aventa una palabra uno y afecta al tiempo futuro;
por eso hay que hablar con cuidado
y sonreír más.

Pongámonos bien la vida a ver qué pasa,
pues así como estamos se han desequilibrado
los bancos de las plazas
y si no intervenimos
¿a dónde va a ir la gente a tomar aire?
 

9-Su búsqueda: "Del amor”

Mas quisiera un final algo florido
ya que el amor es poesía.
Para esto adhiero a una sabiduría antiquísima
Y suspiro:
Las abejas no saben por qué van a las flores
y las flores no saben por qué atraen a las abejas.
La palabra única (del libro "Tras la llave"):
¿Estoy quizá hablando de la nada
o del todo que es lo mismo?
¿Será eso el
silencio total ah? Me asustó:
¿buscar la palabra única será
instinto de muerte?
 

10-Despedida: "Cuchicheo de estrellas”

¿Adonde voy? No sé si llegue
pero voy.
anduve recogiendo piedritas
a ver si alguna me decía, por fin, 
que hallé oro y me volví rico y…
¿Qué vas a hacer ahora?

Y basta ya de esperanzas muertas,
ahora me dedico a escarbar en el papel
a ver si encuentro la palabra esa
que huye y se esconde,
se me atraganta en la mano
y justo antes de decirla
termina en nada.

Me pasa como allá en la montaña
cuando dormía a cielo abierto
y las estrellas cuchicheaban entre ellas:
Pobrecito,
dejará de buscar cuando se muera.
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