A sólo un día de que se fuera de este mundo el padre de "Las venas abiertas de América Latina", y a dos días de celebrarse un nuevo aniversario del Día de las Américas, otros dos grandes en esta misión de hacer fuerte a la región, sin saberlo y sin querer, hablaban de él.
Galeano, maestro, hablaban de usted
Fue durante y después de la actuación que brindaron Jaime Torres y Gustavo Santaolalla en el Concierto de las Américas, que los artistas charlaron con Tiempo de San Juan. Mitad off the record, mitad entrevista formal, Torres y Santaolalla se llenaron orgullosamente la boca de latinoamericaneidad, como correspondía a las circunstancias y a los personajes.
Es sabido por todos y más por nosotros los coterráneos, que al igual que Eduardo Galeano, los maestros del charango y del roncoco (otro instrumento andino) también son enormes abanderados de Latinoamérica, su pasado, su presente y su permanente defensa y construcción.
Entonces le preguntamos a Torres qué música escuchaba últimamente, ya sea tanto para disfrutar como para crecer. Nos dijo que amaba tanto la música que escuchaba de todo. Que en un bloque que tiene en Radio Nacional pasaba jazz y clásica también, pero que siempre volvía a desempolvar algún viejo álbum, como el de los Indios Tabajaras. "Surgieron allá por los '50, y llevaron Latinoamérica al mundo. No era fácil en esa época si no explotabas un poco el lado exótico", dijo.
Torres con su charango, que los gringos describieran hace 60 años como una "pequeña especie de laúd de doce cuerdas y caja hecha con la caparazón de un animal", y su cara de altiplano puro que si no fuera vox populi no se sabría si nació argentino, peruano y boliviano, sabía muy bien de lo que hablaba porque él había hecho el mismo camino. Sólo que su modestia no le permitía acotar lo obvio.
Preguntado sobre su parecer al respecto del advenimiento del Día de las Américas y cómo veía la evolución de la región en el tiempo, con las banderas de las naciones ondeando al viento del Alcázar calingastino y en medio de un nuevo "Concierto de las Américas", el jujeño dijo que no sólo ya mismo estaba brindando por la fecha sino "por los hombres que arrancaron con este sueño de ver unidos y en paz a los pueblos del sur. Y si como dice usted, nosotros somos hoy referentes, se agradece pero yo no olvido de quién aprendí y en quién me apoyé. Hay detrás todo un trabajo de mucha gente y la continuidad del legado a las nuevas generaciones es el mismo que tenía uno de joven".
Gustavo Santaolalla es menos añejo que el maestro Torres, pero latinoamericanista virulento como el que más. El artista incluso comentó que uno de los grandes que lo animó a hacer pata ancha en esa huella fue el mismo Jaime Torres, instantes previos a convidarlo al escenario natural del Alcázar la noche del concierto.
En este punto es imprescindible traer a colación que Santaolalla acaba de terminar su documental "Qhapaq Ñan – desandando el camino", un trabajo que empezó en Mendoza (obviamente incluye San Juan) y terminó en Bolivia, y que cuenta en cuatro entregas para TV sobre el Camino del Inca y los pueblos que lo protagonizaron, antes y después de los hijos de Cuzco.
Después de ponernos anchos como bordalezas al enumerar las características que lo enamoraron de San Juan, más allá de su Camino del Inca, el compositor, músico y productor de peso pesado internacional dijo que para él esta nueva celebración del Día de las América nos encuentra "viviendo en un momento único".
Santaolalla, quien mantiene con San Juan una relación diferente desde que hiciera amistad con Martín Ferres, bandoneonista de Bajo Fondo, dijo que "el momento es especial porque han coincidido gobiernos, cada uno con sus peculiaridades pero con similares visiones que reflejan políticas de inclusión, latinoamericanistas, no solo relacionadas a cada nación en sí mismas sino como parte de una región (La Patria Grande le acotan y asiente) de la que hablaba Bolívar y Guevara".
Y al igual que el ya inmortal autor de sus "Venas abiertas...", Santaolalla pidió abrir el ojo sobre aquellos que ya antes "han tratado de instrumentarnos y han buscado socios aquí y los han encontrado". Agregó en medio de la noche de ese domingo de Alcázar que " hay que tener cuidado ahora porque creo que hay una intención de volver a recuperar el terreno para esa gente. Ellos no tienen escrúpulos en la forma de conseguirlo, entonces hay que tener cuidado y estar más atentos y más unidos que nunca para poder mantener los logros que se vienen consiguiendo en la región".
Pensamos: ¿Quién le habrá dado letra a quién cuando el productor se reunió con el presidente de la nación boliviana, al término de su camino del Inca del Qhapaq Ñan?. Y eso que para Santaolalla, finalizar su documental con la palabra de Evo Morales no fue coincidencia ya que lo tiene al hombre como el "gran referente por la lucha de los pueblos originarios".
Pues nada, eso, que en medio de tantos gigantes y ya henchidos nosotros también de tanta latinoamericaneidad, nos pareció, nos dio la impresión don Eduardo Galeano, que estos dos hombres nos hablaban de usted.