Por Jorge Balmaceda Bucci
Aceite de día, guitarra de noche
El imponente marco de público que dibujó la última peña de Labriegos se sitúa en las antípodas del paisaje que muestra diariamente el Lubricentro Martínez, en las márgenes de la cancha de San Martín. Pero en ambas pantallas se erigen como protagonistas los hermanitos Katy y Bebe Martínez –lindas piedras para la honda, dicen algunos por ahí-.
“Ensayamos dos o tres veces por semanas, que nos viene muy bien para romper con la rutina laboral”, comentó Katy mientras atendía a un cliente. En tanto, Bebe, que al igual que su hermano se encarga de la voz en Labriegos, aportó el dato de que que el grupo se formó hace seis años atrás y desde entonces fue tomando protagonismo.
Los Martínez, quienes juntos a Juan Castro, Marcelo Lucero, Cristian Balmaceda y Ezequiel Morales forman Labriegos, tienen cinco hermanos más, dos hombres y tres nenas. Los varones también echan una mano en el negocio, pero aún no sucumben a los encantos que desprenden los escenarios de peñas y shows folclóricos.
Es digno de destacar la buena onda que este par de pájaros –zorzales si se quiere- destilan tanto bajo la luz del sol como de la paciencia de la luna. Amigos y muy buenos conocidos asumen en papel de cómplices en el ‘lubri’ y también en las presentaciones (ver recuadro), haciendo que sea aún mayor el disfrute del día a día.
Peña a la vista
Después del exitazo de su última peña, los integrantes de Labriegos ya trabajan en el siguiente capítulo. Todo hace pensar que será el 12 de septiembre en un lugar aún por confirmar. Tomando como referencia lo vivido el 8 de agosto, donde hasta quedó gente sin poder entrar por lo abarrotado que se puso el recinto que acogió la peña, los Martínez y compañía apuntan a un espacio más amplio y con mayores comodidades para sus seguidores.