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domingo 22 de marzo de 2026

Ricardo Gregoire

El Elvis sanjuanino, siempre vigente

Su pasión por la guitarra lo llevó a transitar todos los géneros, pero nunca se olvidó de su amado rock and roll. Acompañado de la primera guitarra eléctrica que pisó la provincia, causó sensación a principios de los 60’. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Jorge Balmaceda Bucci

Con tan lindos momentos repartidos de punta a punta, es imposible que Ricardo Gregoire se canse de ver una y otra vez la película de su vida. Más de 50 años encordado a la música le plantearon un camino de afectos, géneros dispares, estrellas y sueños. Su gran explosión la vivió de pibe, a los 15 años, cuando hizo aterrizar en suelo sanjuanino la revolución rockanrolera con la que Elvis Presley, su gran y amado ídolo, estaba regando el mundo. 

Saturnino Sarassa y Abraham Tapia, en ese punto trinitense en el que hay que situar la génesis del relato. Allí nació y transitó buena parte de su vida nuestro protagonista. Mimado por la familia y con la complicidad de la barrita de amigos, Ricardo saltó sonriente las rejas de la infancia. En los primeros años de la indescifrable adolescencia marchó modoso, pero la súbita irrupción del rock lo transformó para todo el viaje. La revolución musical que tuvo a Elvis Presley como su máximo exponente le metió el ‘veneno musical’ que aún navega por sus venas- "y lo hará para siempre”-.

Autodidacta desde la largada, el joven Gregoire se fue empapando del nuevo y explosivo género a través de las películas del‘Rey’. "Me fanaticé desde el primer momento y aprovechaba para aprender a tocar rock. Una vezfuimos con mis amigos al cine Estornell a ver una película de Elvis que nos enloqueció a todos, la mayoría éramos jóvenes. Cuando terminó, nosotros, que habíamos ido con las guitarritas criollas, nos pusimos a tocar rock y se armó una fiesta fenomenal. Pero no duró mucho porque nos echaron por alterar la tranquilidad”, recordó el rebautizado como Elvis sanjuanino.

La narrada anécdota fue una de sus primeras apariciones públicas, pero la que lo ascendió a la categoría de sensación fue una presentación en ‘Nochecitas sanjuaninas”, el afamado programa radial de comienzos de los ’60, que domingo a domingo se emitía desde la plaza Hipólito Yrigoyen –la de la ‘jorobita’-. En la memoria de Ricardo ese momento está guardado así: "El programa lo conducía Juan Carlos Iglesia y era lo más escuchado en San Juan. Por ahí pasaban todo tipo de grupos y artistas. Un día, después de que un vecino que conocía al productor del programa le dijera que me diera unos minutos para mostrar lo que hacía, me hicieron subir y me anunciaron como Ricardo ‘Greguar’, que es como suena mi apellido en francés. Fue algo espectacular, la gente se volvió loca. Recuerdo como si fuera hoy, a las miles de personas que iban todos los domingo a esa plaza bailando, cantando y disfrutando del rock que tocaba”.

"Cómo habrá sido el lío que armé, que Iglesia pensaba darme solo 30 segundos y me dejó terminar al tema completo. Además, cuando me bajé me dijo

En la provincia no había ninguna que sonara y los ecos que llegaban desde Buenos Aires no eran nada alentadores, ya que allí su presencia también rayaba la nulidad. Pero "un día vino un amigo que me comentó que había un uruguayo que tenía una, pero que la tenía prácticamente de adorno porque no la sabía usar.Así que lo busqué y se la compré. Fue un sueño cumplido, fui el primero en subir a un escenario con una eléctrica”.

Apertura musical

Cabalgando por innumerables escenarios de la geografía sanjuanina y de provincias vecinas, Ricardo fue descubriendo que, si bien el canto le infringía un plus en su versión rockanrolera, lo que realmente le fascinaba era tocar la guitarra. Los días trajeron semanas, y estas a la vez meses y años, y poco a poco fue adentrándose en la pasión por la guitarra. Nunca se olvidó del rock, pero las puertas a nuevos géneros y nuevos mundos las abrió de par en par.

Su popularidad al frente de una viola -tanto criolla como eléctrica- lo ubicó en un privilegiado asiento del escaparate nacional. Tal fue la relevanciade su don instrumental que no tardaron en llegar las oportunidades para formar diversas agrupaciones y también tocar con grosos de la época: Sandro, Palito Ortega, María Marta Serra Lima, Roberto Goyeneche, Enrique Dumas, Juan ‘Corazón’ Ramón, entre otros. "Gracias a la guitarra he vivido momentos inolvidables. Hasta tuve muchas ofertas para ir a tocar a Estados Unidos y Europa, pero siempre fui bastante duro para moverme de mi amado San Juan”, dijo el ‘Maestro’ Greguar, como muchos lo conocen. Países como Chile, Perú y Uruguay si figuran en su lista de periplos concretados.

Amor de fierro

La frase que reza que "detrás de un gran hombre, se esconde una gran mujer” se suma a las mil maravillas en la historia de Gregoire. Paula Oliva se llama su compañera de los últimos 46 años, con la que concibieron a María Marcela y Natalia y hoy disfrutan de las ocurrencias de Alan y Franco, sus nietos. "Paula es una mujer increíble y la única que podría tener a mi lado. Nos conocimos en un programa que se llamaba ‘Domingos estelares’. Yo iba a cantar y ella a ver, y me llamó la atención porque de todas las mujeres que acudían, era la única que se quedaba cruzadita de brazos cuando terminaba de tocar. La mayoría se te tiraban encima para hablarte o pedirte algo, pero ella se quedaba en su lugar. Eso fue lo que más me gustó de ella y me dije es para mí, es tranquila y seguramente no me hará problemas por ser cantante y artista”, rememoró sonriente Ricardo, quien buena parte de los últimos siete años los ha dedicado a compartir sus conocimientos con sus alumnos en el Concejo Deliberante de Santa Lucía.

Además de transmitir su bagaje en materia folclórica –por ahí algún consejito roquero también puede escaparse-, el ‘Maestro’ está al salto de cuanto chiflido se presente para subirse a un escenario. "Las cosas no están para alinearse en una sola idea, por eso son muchos los que me contactan para armar algo y yo estoy encantado de seguir disfrutando de la guitarra”.


FRASES

"La música siempre fue mi pasión y ahora también es mi terapia”.
"Lo mejor de todo es que siempre me sentí querido y reconocido por mi gente”.
"Cuando tocaba la guitarra eléctrica las mujeres más grandes no se querían acerca por miedo a electrocutarse”.


DESTACADOS

El ‘Maestro Greguar’ ha tocado con figuras de la talla de Sandro, Palito Ortega, Roberto ‘Polaco’ Goyeneche, Enrique Dumas, María Marta Serra Lima y Juan Ramón.
Con más de cincuenta años dedicados a la música son muchos los reconocimientos que ha cosechado por su carrera artística. Antes de fin de año se está preparando uno nuevo.

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