La audiencia, que se inició en el edificio del Rectorado de la UNSJ cerca de las 9 de la mañana y se extendió, con algunos cuartos intermedios de descanso hasta pasadas las 21, tuvo como principal orador a Fernández, quien pidió la absolución de sus clientes, argumentando que las pruebas no son suficientes debido a que las acusaciones giran en torno a supuestos y recuerdos de hechos ocurridos hace casi 40 años. Se espera que el defensor continúe con su alegato mañana, ya que su defensa va caso por caso. Hoy desestimó la participación de sus defendidos en las causas Bustos, Nefa, Carbajal y Salgado, entre otros. "Las dudas deben estar a favor de los imputados", se oyó como alegato, en referencia al principio de defensa de los uniformados señalados como represores.
La jornada fue de larga duración respecto de las demás del juicio, lo que hace suponer que hay intención de facilitar que haya sentencia mañana, cuando visitarán la Provincia funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, para cumplir con un hito histórico que es señalar el complejo La Marquesita -de propiedad del RIM 22, en Rivadavia-, como centro clandestino de detención que operaba en los '70.
El Tribunal Oral Federal del megajuicio exhortó a los encargados de transportar a los acusados de llevarlos puntualmente mañana a las 9,30, cuando se espera que se reanude la audiencia con la palabra del defensor oficial Fernández. Están acusados Jorge Olivera, Gustavo de Marchi, Orlando Martel, Francisco del Torchio, Julio Nieto, Alejandro Lazo y Daniel Gómez. Les imputan los delitos de homicidio, violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, tormentos agravados, violación, abuso deshonesto y asociación ilícita.