Por Viviana Pastor
Saber si en el predio de La Marquesita hay restos de desaparecidos, es uno de los objetivos del Observatorio de Derechos Humanos, que esta semana tuvo su carta de presentación con la señalización del sitio como Centro Clandestino de Detención. Así, quedó incorporado a la Red Federal de Sitios de la Memoria, el jueves pasado.
La Marquesita: Quieren investigar si hay restos humanos
Jofré destacó que hay potencial para realizar investigaciones arqueológicas. “Hay datos conocidos en los juicios que señalaban que se habrían tirado cuerpos en la zona de tiro que después habrían sido removidos. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) estuvo haciendo prospecciones y en algunas conversaciones ellos nos comentaban que es una zona muy grande, muy amplia, es algo que no se hace de un día para otro, necesita un tiempo”.
Estas investigaciones podrían aportar elementos de peso en las causas que siguen en los futuros juicios a los genocidas.
El proyecto de recuperación de La Marquesita tiene un enfoque antropológico, social y sociocomunitario, por eso, explicaron, requiere un trabajo con la comunidad. La idea es lograr un espacio de actividad parecido al de la ESMA, en Buenos Aires.
La propuesta del grupo adhiere a la idea de una memoria viva y evita referirse al espacio como un ‘museo’. “Cuando hablamos de un Centro Popular de la Memoria nos referimos a un lugar donde se entiende que la memoria es un proceso activo, reconstructivo del presente, abierto a la sociedad, a las organizaciones que quieran participar. Nuestra propuesta incluye hasta una radio comunitaria donde se hable de los derechos humanos; propone una serie de actividades donde se trabaje activamente, un espacio para las organizaciones que necesitan un impulso”, aclaró Jofré.
En este sentido, tal como sucede hoy en la ESMA, en La Marquesita podrían darse charlas, talleres, exposiciones, debates, y actividades de todos los grupos de derechos humanos.
Pero para llegar a esto, entienden, es necesario un proceso, un trabajo previo de investigación. Primero se necesita interactuar con la comunidad local para saber cómo entienden ellos este espacio, “para hacer un proyecto de recuperación, la comunidad tiene que ser participar activamente”. Y este trabajo requiere a su vez la participación de otros grupos de derechos humanos.
Un proceso diferente
En la provincia hay dos sitios reconocidos como Centro Clandestinos de Detención: El primero fue la ex Legislatura Provincial, y el segundo, La Marquesita. Este último tiene un peso especial ya que se trata del lugar en el que, según los testimonios, sólo sobrevivieron tres personas. Allí llegaban quienes no figuraban en ninguna lista oficial.
Según explicaron Mauricio Lucero y Gabriel Farías, miembros del Observatorio, el proceso para la marcación de ambos lugares fue diferente: en la ex Legislatura actuó como demandante el Gobierno de la Provincia, y en La Marquesita, el pedido lo hizo el Observatorio.
Pero a diferencia de la ex Legislatura, que estaba bajo la administración de la Provincia, el predio de La Marquesita es ocupado por los Suboficiales y el galpón suele alquilarse para fiestas.
De prosperar el proyecto del Observatorio, las actividades sociales en el predio no serían dejadas de lado. “Queremos remarcar que La Marquesita no se va musealizar, no se convertirá en un lugar de muerte, sino todo lo contrario, será un centro popular donde la sociedad participe”, dijeron.
El traspaso de la administración del lugar es algo que maneja la Nación. La gente del Observatorio señaló que hay instancias legales por las cuales la administración pasa al Ministerio de Defensa.
“Al incorporar este lugar a la red, se lo reconoce a través de una resolución como Sitio de la Memoria Intangible, eso significa que el Estado resguarda estos lugares para investigaciones y estos centros comunitarios. El proceso de administración lleva un tiempo largo y lo trabaja Archivo de la Memoria”, explicó Jofré.
“Solos no vamos a poder hacerlo, necesitamos la participación de todos los organismos de derechos humanos y trabajar en forma articulada con la Provincia y la Nación”, destacó Farías, que es miembro de la agrupación Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.).
Ya se dio el primer paso, la señalización del sitio.
El Grupo
El Observatorio de Derechos Humanos es un grupo interdisciplinario formado por unas 25 personas que trabajan desde hace poco más de un año en San Juan. El proyecto en La Marquesita es su primer paso como organización y fue elaborado con profesionales de amplia experiencia en el país y grupos investigación que trabajaron el juez español Baltasar Garzón.
“Hay gente muy valiosa en el grupo, de mucha experiencia en recuperación de sitios como éste. Hay militantes de H.I.J.O.S y personas con distintas capacidades, todos comprometidos con los derechos humanos”, dijo Lucero.
Memoria positiva
Un dato que llama la atención de la investigación social realizada por el Observatorio en la comunidad de Marquesado, es que la gente, los vecinos, no vinculan a La Marquesita con un sitio negativo y muchos se niegan a creer que allí se realizaron torturas.
“Es un tema muy sensible. Hay que tener en cuenta la historia general del lugar, es muy importante saber que toda la zona fue una finca a principios de siglo XX. Está muy metida en la subjetividad porque antes de la existencia del caserío la finca era el lugar que proveía agua potable y animales para la subsistencia, por lo tanto el caserío se levantó alrededor. Hay una memoria de añoranza de esa época y genera una memoria positiva del lugar”, señaló Jofré.
Lucero recató que después la gente se acostumbró a vivir con el Ejército al lado y muchos tenían en la institución a sus hijos, padres, hermanos; incluso el RIM 22 cedió muchos terrenos a los barrios aledaños. “Hay una historia muy ligada a las fuerzas armadas en un sentido positivo y conociendo eso se puede entender por qué a la gente la cuesta asumir el lugar desde otro ángulo”, dijo.