Por Miriam Walter
El as del show
Cuando hace 20 años su hija Melina necesitaba un riñón, Hugo De Bernardo no se imaginaba que esa situación crítica le marcaría el rumbo a su vida. Por entonces, creó una asociación para promover la donación de órganos, Apadonor, y se estrenó a lo grande, trayendo a los Globetrotters a San Juan y luego a José Luis “El Puma” Rodríguez. Hoy es el productor de espectáculos más importante de la Provincia, dueño del boliche que lleva su nombre y del restó Renatto, se codea con celebridades y es el promotor del disfrute de multitudes amantes de los shows más variados.
De Bernardo nació en Buenos Aires, se crió en Córdoba y se considera un sanjuanino. Lo trajo “engañado”, como él dice, su mujer Mercedes Abecasis, una sanjuanina que conoció en su época de estudiante. Hugo no terminó Ciencias Económicas pero se recibió de padre de familia, teniendo con Mecha 4 hijos. Atrás dejó sus días de jugador de fútbol en el club cordobés Las Palmas donde, delgadito y simplón, se lucía como arquero.
“Yo nunca había estado en el mundo del espectáculo. Después de traer a los Globetrotters con Carlitos Cabrera, a los 30 días la gente que traía al Puma Rodríguez al país me dijo que si podíamos hacer algo y yo les dije que sí, siempre y cuando el Puma hiciera difusión de la donación de órganos. Y así empezamos, sin tener idea de lo que es un show. Por la donación de órganos empecé en el espectáculo”, cuenta. Su hija Melina es psicóloga, hoy vive feliz en Córdoba y en diciembre último le hicieron su tercer trasplante renal.
A Hugo le sobran las anécdotas. Cuenta que la gente de El Puma le pedía hacer un escenario y que lo terminaron comprando, pero que el artista al final se lo regaló. Después lo fue a ver a Córdoba y lo animó a volver a cantar en Cuyo, cuando tenía más de 10 Luna Park en carpeta. El venezolano aceptó porque en Mendoza había tenido problemas con una presentación anterior, y al final, El Puma terminó haciendo un show con venta récord de entradas, 37.000, en el Mundialista. “Me dio una mano muy grande, cuando yo tenía que hacerle el trasplante a mi hija”, cuenta De Bernardo, quien ha compartido más de una cena con el cantante de fama internacional. “Después de El Puma me empezaron a llamar todos”, recuerda.
También conoce bien a Charly García. “Charly es una persona súper inteligente. En las épocas muy malas a mí siempre me respondió muy bien, a mí no me falló nunca. Él siempre dijo que San Juan le caía bien. Y él siempre me daba la explicación: ‘Es que son muy caretas los mendocinos’. Y él me decía que un poco la bronca que tenía con Mendoza era porque la primera vez que lo llevan en cana a él fue en Mendoza y él no tiene la culpa. Y así empezó su problema con Mendoza, cada vez que venía acá se portaba bien y allá se portaba mal. Ir al departamento donde vivía, te bajabas del ascensor y te dabas cuenta cuál era porque estaba la puerta pintada, y adentro, un espectáculo: todo pintado de rojo. Y los muebles de Charly, un sillón, un televisor roto…”, asegura.
“La popular manda”
Conocedor del negocio de la fiesta y de la noche, De Bernardo sentencia: “la popular manda”. Y explica: “No cabe ninguna duda que los cuartetos en San Juan son lo número uno. Porque es lo que la popular consume, lo que le gusta, es música alegre que nos gusta a todos, es lo que más gente convoca”. Show tras show, conoce en la intimidad a las figuras más convocantes del mundo cuartetero. “La Mona es un referente. ¡Si contara! La Mona es un personaje, hay que conocerlo para entenderlo. Todos los que vienen se sienten muy cómodos. Los cuartetos estaban acostumbrados a ir a lugares donde no los atendían como tenían que atenderlos, acá se los empezó a alojar en hoteles de artistas internacionales”, analiza. Si tuviera que hacer un ranking, dice que “hoy, por convocatoria, primeros están Sabroso y La Banda XXI, La Barra un escaloncito debajo, y la Mona se respeta, tiene su público pero es otra cosa. Los cuartetos les gustan a todos, en todos lados a la gente le gusta divertirse”.
“La popular responde y los que tienen más poder adquisitivo no responden. Estamos para traer a los número uno, todos quieren venir, porque se hacen las cosas bien, pero el público que puede es el que no acompaña”, asegura sobre la reacción del público. De Bernardo recuerda un ejemplo: “Luis Miguel lo trajimos con (el gremio) UPCN, y es caro, no popular. Mete más gente Chayanne que Luis Miguel, son distintos artistas. A mí Chayanne un día me dijo ‘qué distinto sería si yo supiera cantar’”, confía. Y agrega: “Para mí Divididos es la mejor banda que hay, y acá cuesta. Fracasos hay muchos, no se miden por lo económico, hay un montón de factores. Lo fundamental es mostrar al artista”. Para el empresario, a veces hasta es válido ir a pérdida, con tal que lleguen a San Juan artistas nunca antes vistos.
Desde que se inició hace dos décadas en el show businnes, De Bernardo ha trabajado con varios gobiernos, y hoy es uno de los artífices de la Fiesta del Sol. “Yo creo que con la Fiesta hay mucho para hacer y mejorarla con mucho más tiempo de anticipación. Números para traer hay muchos, siempre apunto a la familia, a los populares”, cuenta. Y sobre la última edición de espectáculos que se hizo en el Parque de Mayo, opina que “creo que fue mejor, pero es chico en general. Deberíamos tener un predio especial para hacer la fiesta”. Hasta confiesa que tiene un predio en mente que ya propuso al Gobierno, pero se reserva el nombre: “Es espectacular, mucho tiempo lo estuve viendo para hacer algo, creo que ese va a ser el lugar”, anticipa.
Hugo, con 66 años, tiene cuerda para rato. Sin embargo, tres de sus cuatro hijos ya se dedican al manejo de boliches. Mientras sueña con traer a Plácido Domingo, prepara la visita de Guillermo Cóppola y los desembarcos de El Pelado Cordera y Las Pelotas.