Luis Eduardo Meglioli se fue de San Juan cuando ya era periodista y en España se destacó entrevistando a reconocidos personajes de la península. De regreso a su provincia natal siguió ejerciendo su profesión, pero además incursionó en la función pública y desde hace algunos años es secretario de Cultura de la Municipalidad de la Capital. Pero también es un apasionado del humor gráfico universal, pasión que comenzó en España: “Yo empecé a coleccionar a finales de los ´80 cuando trabajaba en el primer canal de TV española y tenía que leer muchos diarios de ese país y de otros también, fue allí cuando me atrajo mucho el humor gráfico, porque puede ser leído y entendido por cualquier ciudadano del mundo”, dijo.
Fueron muchos años guardando en una carpeta el mejor humor. “El humor se tiene o no se tiene, uno no puede aprender a hacer humor, es un arte capaz de trasladar de la realidad a la risa una situación que merece ser observada. El humor, cuando es bueno y serio, nos reímos todos”, explicó.
Su colección de historietas incluye los temas más variados porque “son temas que suceden en cualquier parte” y es por eso que “en los pequeños cuadros” se tocan temas como el hambre, la injusticia o la política. “Las historietas hablan de problemas y situaciones que les toca a todos, cuestiones de la vida de todos los días, y a su vez con un mensaje, porque en realidad el humor en los diarios es periodismo, entonces siempre hay un mensaje”, expresó.
Meglioli tiene una idea fija: presentar su colección en una exposición, ya que, según dijo, “no me quiero guardar un material importante que puede ser evaluado por gente de la comunicación u otras personas de la provincia; y también porque en San Juan ha crecido mucho la caricatura y pero las tiras de humor no se ven publicadas”.
En sus historietas hay muchos autores, casi todos admirados por Meglioli. “El argentino Máximo es uno, o el español Gila es otro de los que más me atraen porque identificaba mucho la guerra desde el humor tanto en TV como en la gráfica. También es imposible dejar pasar el humor de Fontanarrosa, Forges, El Roto, Quino y Camporro, entre otros”, dijo.
Su colección se conforma sólo con gráficos que lo atrapen con su mensaje, es por eso que “puede pasar un mes que no me interese ninguna tira de humor o que otro mes hayan 3 o 4 muy buenas”. El periodista señaló que le parece muy positivo que la tira cómica se haya puesto “de moda” y que muchos chicos y jóvenes hayan tomado este arte como vocación o hobbie. “He visto exposiciones y talleres donde ellos tienen mucho talento y lo plasman para dejar un mensaje”.