No era casual el contenido del aviso publicado el fin de semana por el municipio de Capital, justo en el día del Niño: El desarrollo humano empieza por casa, postuló. No había allí palabras más que difundir la actividad social municipal, pero el título, rotundo, decía mucho entre líneas. Y así fue: ese mismo fin de semana terminaron de salir a flote los cruces que habían tenido el municipio y el ministerio por la organización de la fiesta para los chicos y que, según varias fuentes, incluyó un fuerte entredicho entre el intendente y el ministro.
Las cicatrices que dejó la interna del Día del Niño
Hubo fuertes cruces entre Capital y el ministerio de Desarrollo Humano. Daniel Molina no autorizó el uso del estadio cubierto y el intendente Lima se enfureció. Por Sebastián Saharrea.
La historia comenzó cuando el ministerio de Daniel Molina resolvió emplear este año un criterio distinto al de años anteriores con el Día del Niño: en lugar de un solo festejo en el estadio, realizar varios en los departamentos. Pero en Capital dicen que al intendente Lima no le gustó la idea y tampoco le gustó que Desarrollo Humano destinara una suma fija para todos los municipios por igual para solventar las raciones.
Eso hizo que Capital decidiera cortarse solo y hacer su propio festejo. Para eso, solicitó el estadio y contó con la aprobación del secretario de Deportes, Juan José Chica, quien se mostró dispuesto a habilitarlo, pero la palabra final la tenía el ministro. Molina se negó y eso motivó una agria discusión entre el ministro y el intendente. La controversia llegó hasta los oídos del propio gobernador, que prefirió calmar las aguas entre su funcionario y un intendente de su máxima confianza.
Pero la cosa quedó muy mal entre ambos y por esa razón Lima decidió mudar el festejo a la puerta del municipio, al mediodía del sábado. Cuentan en Capital que organizaron la fiesta con sus funcionarios sin permitir que acercaran desde Desarrollo Humano. Y que salieron a pedir colaboraciones para los premios.
En esa campaña, consiguieron dos motos para ser sorteadas entre los chicos, además de bicicletas e infinidad de regalos menores, algunos de ellos que se quedaron sin entregar porque se hizo la noche y no hubo luz artificial suficiente para tanta gente.
Pero en los días previos a la fiesta, comenzaron a aparecer misteriosos comentarios en la radio objetando la entrega de las motos, especialmente en medio de una campaña provincial para evitar que los niños sean trasladados en estos vehículos. Les llamó la atención el hilo conductor de los comentarios de oyentes y periodistas y pensaron que era un coletazo de los cruces que habían tenido con Desarrollo Humano. Lo siguen pensando, a pesar de que Daniel Molina aseguró que ellos no tienen nada que ver.
El intendente explicó que las motos como obsequio fue lo que consiguieron como donaciones, y que siempre en el festejo del Día del Niño en la provincia el premio mayor fue una moto, incluso con la participación en la organización del Ministerio de Desarrollo Humano.
Tal fue el enojo en Capital con el ministerio de Molina, que desde Desarrolllo Humano mandaron los banners para colocar en el escenario y no los pusieron. Daniel Molina fue hasta el festejo a su regreso de Mendoza –donde había acompañado al gobernador en la Gestar- y se encontró con un clima frío. El intendente Lima agradeció a los presentes y pasó olímpicamente por encima la presencia del ministro, que estaba a su lado.
Días después del episodio, Daniel Molina salió a explicar que lo del estadio se debió no a una decisión caprichosa sino a la intención de llegar a los barrios y los lugares alejados. “No tengo ninguna animosidad y ninguna diferencia con el intendente. Yo les expliqué a todos los intendentes y a las reuniones fue gente de Capital. Todos estuvieron de acuerdo”.
Agregó que este año su ministerio entregó más recursos a todos los municipios y que juntó a todo su funcionariado para averiguar si desde allí habían partido las objeciones hacia la entrega de las motos, pero que le dijeron que no. Y, por si hiciera falta, subrayó que lo que ocurrió no tuvo nada que ver con ningún movimiento político.
Los puntos de fricción
El estadio
El municipio para hacer la fiesta lo pidió y el ministerio lo negó. Argumentó que modificaron el criterio para descentralizar.
Las motos
El municipio sorteó dos en la fiesta. Dicen que las críticas que aparecieron en los medios fueron fogoneadas desde el ministerio.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Escruche
Por Redacción Tiempo de San Juan
Robaron dólares y costosos artículos de la casa de una familia extranjera en un barrio privado de Rivadavia
Visita
Por Natalia Caballero
De qué hablaron Orrego y Elsztain en San Juan: promesas de inversión y una invitación
Elecciones
Por Redacción Tiempo de San Juan
AMET renovó autoridades en San Juan tras 16 años y Quiroga da el salto a Nación
Edición XXXI
Por Redacción Tiempo de San Juan