Por Natalia Caballero
Los médicos pararon casi el doble de días que el año pasado
Más que un conflicto gremial, la disputa entre el Sindicato Médico y el Ministerio de Salud Pública parece una telenovela mexicana. Desde que comenzaron los problemas, han primado los desencuentros y este año los picos de tensión alcanzaron tal nivel que en los últimos siete meses el gremio ha parado casi el doble de veces que en el mismo período del 2011.
Además, en todo el año pasado los médicos realizaron 9 días de paro, por lo que en estos siete meses del 2012 ya se superó a todo el 2011.
Según los datos suministrados por la Subsecretaría de Trabajo, en los primeros siete meses del año pasado los médicos pararon el 1 de marzo y el 10, el 23 y el 24 de junio y el 7 y el 8 de julio, lo que suma un total de seis días. Este año, hubo mucho más huelgas: el 6, el 15 y el 16 de marzo, el 29 de mayo, el 20, 21,22 y 25 de junio y el 23, 24 y 25 de julio (en estas tres últimas ocasiones por las asambleas la atención al público estuvo paralizada durante dos horas en un centro de salud en particular que fue rotando), alcanzando de esta manera los 11 días de paro.
“Día trabajado, día pagado” es la premisa de las autoridades gubernamentales que han venido aplicando al pie de la letra. Todos los días que el sindicato paró, se registró en una planilla los nombres de los profesionales que se adhirieron a la huelga y se procedió al descuento salarial. Además de esta medida de “penalización”, la Subsecretaría de Trabajo declaró ilegales todos los paros y multó al gremio con un costo de $5.000 la adhesión de cada empleado estatal. Desde el Ministerio de Salud la arremetida incluyó iniciar un sumario a los profesionales Daniel Sanna, Pablo Flores y Leonardo Gutiérrez, las autoridades del sindicato.
La pica entre el sindicato y el ministerio creció con más vigor el año pasado. Los planes de lucha de los profesionales de la salud se transformaron en una constante y las charlas con el ministro Oscar Balverdi en vez de servir para arribar a un acuerdo sólo alejaron más a las partes, hasta tornar el problema con los médicos en uno de los máximos dolores de cabeza del gobierno provincial.
Desde que comenzó el 2012, el tire afloje no paró. El único momento en el que las aguas estuvieron más calmas fue cuando la Subsecretaría de Trabajo declaró la conciliación obligatoria entre las partes ante el anuncio de un paro por tres días en marzo (finalmente la huelga programada para el 27,28 y 29 no se hizo). La negociación se extendió durante 45 días, un mes y medio que no implicó el más mínimo acercamiento. Cuando finalizó la conciliación, el nivel de tensión fue más alto aún, incluso hasta llegar a romper la relación con el Subsecretario de Trabajo, Roberto Correa Esbry.
“En mi vasta experiencia en el área, nunca tuve que mediar en un conflicto así. Acá, la parte sindical no tiene ánimo de conciliar ni de acercar posiciones al menos. Se nota claramente que el objetivo del sindicato es desgastar la figura de Balverdi como ministro. El conflicto pasa por problemas personales y no por mejorar la situación de los médicos”, dijo Correa Esbry.
Ni siquiera la negociación por el aumento salarial que se realiza en los primeros meses del año rindió frutos con los profesionales de la salud. Ninguna de las propuestas gubernamentales convenció al sector y el ex Ministro de Hacienda, Aldo Molina, decidió con la autorización del gobernador José Luis Gioja, dar por terminada la conversación y aumentarles el sueldo a los médicos el 25% por decreto.
Según el Secretario General del Sindicato Médico, Daniel Sanna, los problemas pasan porque el gobierno no cede. “Hubo once días de paro porque nunca se dio respuesta a los pedidos realizados y el paro va a seguir porque no se avizoran cambios, ni un giro de timón en la actitud de las autoridades”, manifestó el gremialista.
El Ministro de Salud, Oscar Balverdi, compartió su visión sobre los hechos y dijo: “Hemos hecho todos los esfuerzos por solucionar el conflicto, pero no hubo caso. No hay intención de negociar, negociar implica hacer concesiones mutuas y el gremio quiere hacer todo a su modo, sin contemplar ni siquiera las imposibilidades financieras”. Dentro de los pedidos de la entidad gremial figuran una nueva recomposición salarial, mejoras en las condiciones edilicias de los hospitales y centros de salud, la estabilidad de los médicos interinos, el inminente llamado a concurso y la aplicación de la ley de carrera.
Según las palabras del Ministro, las respuestas ante los pedidos incluyeron reuniones con todos los sectores por la modificación de la ley de carrera (a la que nunca asistió el Sindicato) y la promesa de un pronto llamado a concurso (aunque todavía no hay fecha definida). Con respecto al incremento salarial, Balverdi alegó que las respuestas no pasan por el Ministerio de Salud exclusivamente sino que dependen de las negociaciones salariales que se convocan a nivel provincial.
Para explicar el oscuro panorama, algunos dicen que nunca se llevaron bien Sanna y Balverdi durante su etapa como colegas. Sin embargo, ambos rechazan dicha versión a raja tabla. Incluso Sanna le dijo a Tiempo de San Juan que si se encuentra con Balverdi en la calle se saludan perfectamente y hasta podrían llegar a tomarse un café.
No cabe duda que las posturas son irreconciliables. Varias negociaciones frustradas en este 2012 y la amenaza de profundizar las medidas de fuerza transforman al conflicto con el Sindicato Médico en un aprieto sin vuelta atrás.
Grilla de paros 2012
-Marzo: tres días (1,15 y 16)
-Mayo: un día (29)
-Junio: cuatro días (20, 21,22 y 25)
-Julio: tres días (23, 24 y 25)
Todas las voces
“No hay intención de negociar, negociar implica hacer concesiones mutuas y el gremio quiere hacer todo a su modo”, Oscar Balverdi, Ministro de Salud
“El paro va a seguir porque no se avizoran cambios, ni un giro de timón en la actitud de las autoridades”, Daniel Sanna, Secretario General del Sindicato Médico.
“Se nota claramente que el objetivo del sindicato es desgastar la figura de Balverdi como ministro”, Roberto Correa Esbry, Subsecretario de Trabajo