La misión Artemis II ha despertado el interés de la comunidad internacional sobre las investigaciones espaciales en la Luna. En la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) existen proyectos vinculados al satélite natural de la Tierra, aunque no necesariamente referidos a su exploración directa. En este sentido, el famoso radiotelescopio chino-argentino, iniciativa en la que participa la casa de altos estudios, podría formar parte en un futuro de una red de radiotelescopios que se utilizaría para obtener imágenes con una resolución mucho mayor que en la actualidad.
UNSJ en la Luna: el ambicioso proyecto chino que involucra al radiotelescopio de San Juan
El famoso CART podría ser parte de una red de radiotelescopio que estarían conectados con una futura base lunar que instalaría China en el 2036.
Eric González, astrónomo y docente que desempeña sus funciones en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar, explicó que China tiene proyectado construir una base en la Luna para el año 2036. De acuerdo con el científico, esta iniciativa incluye misiones científicas de vanguardia que vinculan directamente a Argentina a través del Radiotelescopio Chino Argentino (CART). “El plan de la Academia de Ciencias de China contempla instalar radiotelescopios en el lado oculto de la Luna. Esta ubicación es ideal porque la propia Luna actúa como un escudo contra las interferencias generadas por el ser humano en la Tierra”, señaló a Tiempo de San Juan.
De esta manera, planean utilizar la técnica de interferometría que, según el astrónomo, consiste en apuntar al mismo objeto con dos o más radiotelescopios, logrando construir un radiotelescopio sintético cuyo tamaño equivale a la distancia de separación entre las antenas. “Entonces puedes lograr un radiotelescopio del diámetro del planeta Tierra prácticamente; esa era la misión principal del radiotelescopio chino-argentino: trabajar con uno que ya está en China”, dijo.
“Con uno acá en la Tierra y uno en la Luna, tenés 24 veces más precisión que con cualquier cosa que se pueda lograr en tierra, y eso es solo para la misión principal. Todo lo demás es de observación”, continuó el docente.
Si bien los instrumentos estarían colocados en la Luna, no se usarían para estudiar ese astro, sino para llevar a cabo una exploración espacial con imágenes de mayor resolución. “La capacidad de distinguir detalles y medir posiciones en el cielo es órdenes de magnitud mayor a lo conocido hasta ahora. Por ejemplo, se podría mapear el agujero negro central de nuestra galaxia con una calidad de imagen similar a la de los mapas de Google Earth”, concluyó.