Fueron alrededor de 16 minutos los que monseñor Jorge Lozano demoró en caminar por cada pasillo formado entre los bancos de la Iglesia Catedral de San Juan con los brazos en alto sosteniendo el Lignum Crucis y enfocándolo hacia cada uno de los fieles. Mientras, la enorme cantidad de gente que se acercó templo levantó sus manos hacia la reliquia, apuntó fotos de sus seres queridos hacia ella y lloró de la emoción.
Una Catedral repleta y empañada por lágrimas en la restitución de las astillas de la Cruz de Jesús
El Lignum Crucis hallado por azar en la sacristía del Colegio Santa Rosa de Lima fue expuesto por primera vez en 84 años a toda la comunidad, en una misa oficiada por monseñor Lozano.
De ese modo, este viernes por la mañana, la reliquia que contiene dos astillas de la Cruz de Jesús regresó a la Iglesia principal de San Juan después de más de 80 años. Cabe recordar que la importante reliquia, de las cuales hay muy pocas en el mundo, se creía perdida y fue hallada por casualidad en el Colegio Santa Rosa de Lima, a finales del año pasado.
Fue tras ofrecer su homilía y celebrar el Misterio de la Eucaristía con la presencia y la armonía del Coro de la Universidad Nacional de San Juan entonando la música sacra en vivo, que monseñor Lozano anunció que recorrería el interior del edificio acercando la significativa reliquia a cada uno de quienes participaron de la celebración. Instantáneamente y casi por inercia, cada una de las personas que estaban en el lugar se puso de pie y comenzó a elevar sus manos.
En ese momento comenzó la caminata del Obispo y empezaron a brotar las lágrimas de quienes fueron partícipes de la emotiva presentación. Mientras tanto, el sacerdote de la Catedral, Andrés Riveros, se refirió a la importancia de aquel árbol santo que fue materia para la cruz que sostuvo a Cristo.
Luego de finalizar el recorrido que enmudeció a todos y los llevó a orar en silencio, Lozano pidió un aplauso para el relicario que acerca a Jesús a todos los sanjuaninos.
La tradición cristiana sostiene que la cruz fue hallada en el año 326 por Santa Elena y que, con el paso de los siglos, la madera se fragmentó para su distribución en distintos puntos del mundo cristiano. El ejemplar sanjuanino forma parte de esos pequeños vestigios.
Para finalizar, Monseñor recordó que el Lignum Crucis será expuesto ante los fieles en las misas de los viernes de cuaresma hasta el Viernes Santo. Ese día se realizará la procesión de la reliquia por las calles céntricas durante el tradicional Vía Crucis. En tanto que, destino final de la pieza sagrada será la entronización permanente detrás del presbiterio de la Iglesia Catedral.