Todos los 14 de junio, en el marco del Día Mundial del Donante Voluntario de Sangre, distintos organismos no solo de San Juan sino de distintas partes del mundo aprovechan la oportunidad para poner en valor la importancia de tomarse al menos una hora una vez cada tanto y realizar una donación. Este acto puede salvar hasta cuatro vidas, de acuerdo a lo que señalan desde el Ministerio de Salud de la Nación.
Todo lo que tenés que saber para donar sangre en San Juan
Aprovechando la fecha, desde el Instituto Provincial de Hemoterapia (IPHEM) organizaron una colecta que se estuvo desarrollando este miércoles en la planta baja del Centro Cívico. Allí, María José Algañaráz explicó a Tiempo de San Juan todo lo que el sanjuanino debe tener en cuenta para ser donante.
Lo primero que la persona debe tener en cuenta es su estado de salud. Debe encontrarse sano, sin estar medicado por distinto motivo. Aquellas personas que son pacientes hipertensas, diabéticas o que toman medicación por tiroides, por ejemplo, si pueden ser donantes.
“Para donar por primera vez lo que hay que tener en cuenta es contar con el DNI, pesar más de 50 kilos y ser mayor de 18 años. Además, contar con buena salud, no haberse realizado ningún piercing, cirugía ni tatuaje en el último año. Lo demás estaría sujeto a evaluación médica, que es el control que hacemos antes de la donación”, explicó María José.
Si se cumple con todos los requisitos, la persona puede acercarse a alguna de las colectas o sacar turno en el IPHEM vía web, donde se puede elegir el día y el horario que resulte más cómodo, asistiendo solo con el DNI y habiendo desayunado liviano. La recomendación es incorporar líquidos preferentemente que no contenga lácteos.
Una vez en el instituto, el personal del lugar les hará llenar un formulario y posteriormente se pasará a una entrevista médica, donde se realiza un control clínico de los glóbulos rojos, glóbulos blancos, y la condición de salud del donante. “Si esta todo bien, se realiza la donación con un solo pinchazo y se extrae 450 mililitros de sangre que luego se fracciona y se envía al hospital”, explicó Algañaráz.
Una vez terminada la donación, se entrega un certificado que la persona puede presentar en su lugar de trabajo, pero en realidad puede realizar cualquier tipo de actividad, siempre y cuando la misma no requiera mucho esfuerzo físico debido a que el cuerpo se encuentra en recuperación de los glóbulos rojos.
La sangre que se dona se utiliza en cirugías cardiovasculares, tratamientos oncohematológicos, los partos complicados y la asistencia a los recién nacidos, además de ser fundamentales en otras enfermedades. A esto se suman las urgencias como, por ejemplo, la atención de víctimas de accidentes de tránsito graves. Es por este motivo que la donación es fundamental para salvar vidas, poniendo el brazo una vez cada tanto.