Susana Arce era extrovertida, charlatana, muy pícara y muy graciosa. Así la recuerdan sus compañeros para los que era mejor decirle "Susi" o "Susanita".
Susanita, la vendedora ambulante con Síndrome de Down que marcó un precedente en el periodismo sanjuanino
Fue en el año 2007 cuando ingresó a la Escuela de Educación Especial Susana de Castelli y los profesionales del establecimiento vieron sus condiciones para sumarse al taller de periodismo.
"Cuando el gabinete técnico vio que se expresaba muy bien que tenía condiciones, que era muy histriónica la mandaron para el taller de periodismo que tenía la escuela", explicó Omar Cereso, director de Integrándonos que compartió más de 10 años de trabajo con Susi.
Sin embargo, Susana Arce tenía también una vida anterior a la de los medios de comunicación y a a la Escuela Castelli. Es que era ella la fiel compañera de su mamá, a la que le habían amputado las dos piernas. "Era muy común verla a la Susi junto a su mamá en la silla de ruedas, por el centro porque a veces hacían venta ambulante", recordó Cereso.
Al morir la madre de Susana, ella fue inscripta por su familia en el establecimiento educativo donde conoció el periodismo y se sumó a Integrándonos como presentadora.
En su intensa carrera como comunicadora, Susanita hasta viajó a Buenos Aires con sus compañeros del programa y ganaron un Martín Fierro Federal. "Trabajar con ella era fantástico porque tenía mucha autonomía y se movía como pez en el agua", afirmó Cereso.
En los últimos años, el Síndrome de Down que padecía Susi comenzó a pasarle factura. Ella ya había superado todas las expectativas en comparación a otras personas con esa condición y había cumplido 53 años. Pero su salud comenzó a deteriorarse.
Susi tenía una vida social muy activa, amigos, colegas y seguidores de Integrándonos que seguramente la recordarán por su chispa que ponía en cada uno de sus copetes e informes televisivos.