‘Es la primera vez que veo a un gobernador’, decía un niño mientras esperaba en el medio de las ligustrina del acceso por Las Heras a la Cámara de Diputados. A lo lejos se veía a Marcelo Orrego, quien arribó al edificio legislativo a las 19.53 y recién pudo ingresar a las 20 debido a los saludos que le dio a su gente. En siete minutos, el santaluceño pasó de ser gobernador electo a tomar el cargo. Siete minutos que le cambiaron la vida para siempre.
Siete minutos que le cambiaron la vida a Orrego
Vecinos de toda la vida, convencidos de la gestión que podrá llevar adelante Orrego, se agolparon sobre el vallado. El primer mandatario saludó a todos, se sacó selfies y respondió a los saludos de cada uno de los sanjuaninos que le mostraron su apoyo y confían en él.
En la puerta de ingreso, lo esperaba la flamante comisión de Exterior. Los legisladores le dieron la bienvenida, hubo abrazos con sus allegados y socios políticos. En esa escalinata se dio un gesto que sorprendió. Saludó a la policía que estaba custodiando su seguridad.
Tras el paso protocolar de rigor, Orrego ingresó a Diputados, donde juró y se convirtió en gobernador de San Juan. ‘De tal palo, tal astilla’, dice el bastón de mando del santaluceño, recordando a su padre Humberto Orrego. Siete minutos que le cambiaron la vida y con el recuerdo de su papá a flor de piel.