El pasado fin de semana Jáchal vivó la 62º edición de la Fiesta Nacional de la Tradición, un evento que coronó a las nuevas representantes: Yuliana Ruíz como Paisana Mayor y Luana Castro, quien la acompaña como segunda paisana. De familia tradicionalista y 100% jachallera, Yuliana aún no cae en la realidad que le toca vivir.
Siempre lo deseó, se fue postergando y finalmente lo logró: Yuliana, la nueva paisana de Jáchal
Tiene 21 años y es la menor de tres hermanos. Toda su vida fue en Jáchal, departamento del que su padre es oriundo y donde su madre se instaló de pequeña y lo hizo su hogar. Para ella, la Fiesta de la Tradición es un evento que la interpela. Lo vive y siente con pasión, porque desde pequeña tanto sus padres como abuelos le enseñaron el valor de esas tierras, de los usos, costumbres y todo lo que hace a la tradición.
Viviendo cada edición de fiesta con entusiasmo, cuando llegó a la adolescencia manifestó por primera vez que deseaba convertirse en Paisana. En ese momento, debido a su edad, no podía participar del certamen, pero eso no fue un impedimento para anhelarlo durante años.
Finalmente cumplió los 18 y llegó a la mayoría de edad. Ese era su año, o al menos eso creía ella. “Cuando cumplo los 18 decido presentarme, pero fue el año de la pandemia, y la fiesta no se hizo”, recuerda Yuliana.
Sin perder las esperanzas, espero a que el 2021 le diera la oportunidad que había estado esperando, pero ante un destino a veces caprichoso, las prioridades cuando llegó la hora pasaron por otro lado. Era el último año de secundaria y eligió disfrutar de esa etapa con sus compañeros. “Además, no me sentía preparada”, aclara.
Dicen que la tercera es la vencida, pero para el 2022 Yuliana se encontraba en pleno primer año de la Tecnicatura Superior en Higiene y Seguridad Laboral, carrera que está cursando y espera poder culminar el próximo año. Sus estudios ganaron la pulseada y fue otro año siendo espectadora de una de las fiestas más importantes de San Juan.
“Este año sí lo decidí y lo hice. Quería vivir la fiesta de otra manera, ver el escenario, estar detrás, vivir la preparación previa. Mi familia se puso súper contenta, me apoyaron desde el día uno, me aconsejaron. En todo lo que necesitaba me estuvieron acompañando”, cuenta Yuliana emocionada por haber contado con su familia desde el primer momento, incluso ese día, cuando aún era una adolescente y soñaba caminar por el escenario del Buenaventura Luna, con una corona sobre su cabeza y la emoción en la mirada.
Si bien sus aspiraciones en el pasado eran ser elegida Paisana, su participación este año pasó por otro lado, sacando el resultado del certamen como prioridad.
Al respecto, dice: “Realmente todos me decían que tenían posibilidad, pero no había entrado con mi cabeza en ganar, realmente. Quería disfrutarlo, tener una experiencia, ver lo que se sentía, vivir esa emoción, esa adrenalina que genera la fiesta del otro lado. Cuando se hace el conteo de los votos al principio no sacaba ningún voto y me ponía feliz por mis compañeras. Iba contado sus votos, y no conté ningún voto mío. Cuando sale Luana Castro, la segunda paisana, pensé que ganaba ella y como mucho yo segunda. Había mucho nervio, pero también fue muy lindo”.
Asegura que cada momento vivido con sus compañeras, algunas que conocía de la época escolar, como a Luana, otras con las que se estaba encontrando, serán únicos. Sabe que la exposición que merece ser candidata de la Fiesta Nacional de la Tradición puede ser un arma de doble filo para algunas personas, pero también recuerda que son solo comentarios, y si el fin es disfrutar de la experiencia, lo que digan los demás no importa.
“Tengo un montón de sentimientos, muchas emociones juntas que hasta el día de hoy no lo puedo creer. Si no miro la corona, el cetro, la banda, no lo creo. Todavía no caigo”, reconoce Yuliana, quien se prepara para las primeras actividades previstas este fin de semana en el departamento, con un solo objetivo claro: dejar bien en lo alto su lugar y su departamento, tanto dentro como fuera de los límites jachalleros.