ver más

domingo 22 de marzo de 2026

Datos oficiales

Quiénes son los internos del Penal de Chimbas que no reciben visitas

Qué porcentaje de la población carcelaria representan y qué delitos cometieron los reclusos que no tienen contención de su entrono mientras purgan sus penas.
Por Luz Ochoa

El universo carcelario ofrece diversa aristas para analizar y una de ellas tiene en el centro de la escena a los internos del Penal de Chimbas que no reciben visitas y, aunque representan una porción mínima de la población de reclusos, resulta interesante saber cuál es su contexto, cómo terminaron tras las rejas y por qué delitos purgan pena.

Tiempo de San Juan dialogó con las autoridades de la División Social y Familiar del Servicio Penitenciario, que detallaron cuál es la realidad que atraviesan los presos que se encuentran al margen de las visitas. Si bien explicaron que las identidades de los mismos no pueden ser divulgadas por su derecho a la intimidad, describieron cómo es su situación detrás de los muros.

Acorde informaron, cerca de 70 internos son los que no cuentan con la contención de su entorno, ya sea con familiares o amigos de afuera que los visiten y, en comparación con los 1776 reos que conviven en la prisión, el porcentaje es mínimo y representa apenas un 4%.

Algunas de las razones que los funcionarios del SPP encuentran en ello es que una parte de esos reclusos es oriunda de otras provincias, por lo que resulta difícil tener a gente cercana que los visite. En ese sentido, esos presos que cometieron un delito en San Juan y que fueron atrapados y juzgados por las autoridades locales cumplen condena en el Penal de Chimbas.

No obstante, ese tipo de reclusos encabeza las listas de pedido de traslado a las cárceles de las provincias a las que pertenecen y, por razones de cupo y de disponibilidad, muchas veces la espera se hace larga y hasta solitaria. Es por ello que, siempre que se den las condiciones de traslado, las penitenciarías del país trabajan en conjunto para que el preso tenga la vinculación que necesita.

En ese marco, desde la oficina del Penal de Chimbas que atiende este tipo de aspectos destacan que, por más daño que los internos hayan hecho, el único derecho que pierden al ingresar a una cárcel es el de deambular libremente por las calles y formar parte así de la sociedad. "Ningún otro derecho debería ser restringido y, además, no perdamos de vista que la privación de libertad como castigo tiene el sentido de reinserción", señalaron fuentes del SPP.

Entre los delitos que los reos sin visitas cometieron se repiten al menos dos: homicidios y delitos contra la integridad sexual. Dentro de los muros, los profesionales que trabajan con los internos se refieren a las causas por las que fueron apresados como "privadas".

Es que más allá de que las circunstancias por las que llegaron a la prisión son parte del interés público, motivo por el cual siempre las noticias policiales los tienen en primera plana, las autoridades de la repartición carcelaria argumentaron que para lograr una mejora en la vida de los reclusos se elimina cualquier tipo de etiqueta, ya que al fin y al cabo "detrás del rótulo de homicida o abusador, hay una persona a la que se tiene que abordar".

Como es usual, los familiares de los reclusos, en cada visita, llevan mercadería y elementos de higiene personal por lo que para aquellos que no son visitados por nadie se les asigna un "allegado" que de vez en cuando se ocupa de cumplir con esa función.

El problema de la ropa y un ropero de emergencia

Como los internos no pueden usar ciertos colores por reglamento, por ejemplo el negro, el gris o el azul oscuro están prohibidos, ni tampoco tienen permitido usar ropa con capucha, a más de uno se le complica cumplir, sobre todo en invierno.

Es por ello que entre los penitenciarios crearon un ropero comunitario para colaborar con ellos.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar