ver más

domingo 22 de marzo de 2026

Personajes

Nahuel, el semitero de los gobernadores

El protagonista vende semitones en una concurrida esquina de Av. Libertador, en Rivadavia, y allí no sólo se gana el pan de cada día, sino también el cariño de sus clientes. Sueña con abrir su panadería y trabaja duro para conseguirlo. La historia detrás del carismático semitero que fue tocado por la varita de los mandatarios locales.

Por Luz Ochoa

Hace más de tres años, Nahuel Guzmán vende semitones en la concurrida esquina de Av. Libertador y Mariano Moreno, en Rivadavia, y desde entonces se gana la vida como así también el cariño de sus clientes, entre los que se destacan los gobernadores de la provincia. Es que el protagonista de la nota comentó que en más de una ocasión se topó con las destacadas personalidades y en dichos casos resultó victorioso.

Padre de familia y oriundo de Chimbas, el semitero de los gobernadores contó que en una oportunidad se encontró en el semáforo con Sergio Uñac y, tras el intercambio, éste le regaló un horno más sofisticado que el que usaba. "Fue hace casi dos años y, cuando me preguntó qué necesitaba, le pedí el horno. Fue un gran gesto que nos ayudó mucho", recordó quien contó que el actual mandatario, Marcelo Orrego, también pasó por el lugar y le ofreció la posibilidad de acceder a un crédito para seguir creciendo y, finalmente, poder cumplir su sueño: tener su panadería.

bd03946f-4b1c-4832-8182-7be89fe696dd.jfif

Más allá del color de tales anécdotas, su única política tal parece es la del trabajo, ya que todos los días se levanta a las 3 de la madrugada para amasar junto a su esposa y madre de sus hijos de 6 y 2 años. Terminadas las tareas de producción, el carismático semitero emprende camino con las conservadoras a cuestas, repletas de semitones, y cerca de las 6.30 de la mañana se instala en su lugar.

Con un cartel que invita a los "gorditos" a caer en la tentación, arranca la venta aunque llueva, nieve o truene. "Es difícil estar con el frío, es sacrificado, pero es trabajo, de esto vivimos", aseguró el joven padre de 28 años que se propone abrir su propio negocio, tras llevar 6 años con el emprendimiento que también hizo escala en Libertador y Roger Balet y en Ignacio de la Roza y Echeverría.

c86b48bc-055f-41a1-9756-1d2020c17b07.jfif

"Empezamos con cosas dulces, masas finas y después nos determinamos hacer semitones y pan casero", relató el trabajador que regresa al mismo sitio por las tardes y que ya se ilusiona con su negocio. "Se va a llamar 'La Casa de la Semita', ya que nos dedicamos a todo eso", comentó con emoción.

Nahuel reconoció que no resulta sencillo trabajar en la calle, no sólo por las inclemencias climáticas, sino también por los malos tratos que alguna vez recibió. "Alguna gente cree que porque tiene plata tiene el derecho a mirar mal o creen que uno le va a hacer algo malo, pero sólo estoy vendiendo. Igual hay de todo, hay muy buena gente, muy amable y que siempre es respetuosa", manifestó el protagonista que, mientras conversa con Tiempo de San Juan, saluda a choferes y automovilistas que pasan por allí.

cebb192a-ef3c-43c4-a205-8e07c11af7ee.jfif

"Acá muchos me conocen, me saben comprar seguido y yo siempre agradecido, como si también tengo que darle una semita a alguien que no tiene para pagarme, se la doy. Lo he hecho y es gratificante. Hay que ser buena gente, vale la pena", expresó el mismo que fue consultado por qué tiene su semitón, que no tiene otro, y respondió sin dudar: "Tiene mucho amor, muchas ganas de trabajar y de salir adelante".

Contento porque asevera que le va bien, el vendedor que regaló sus delicias que marcharon a la redacción se mostró esperanzado con lo que se viene y motivado a consolidar su emprendimiento. "Yo soy un agradecido por el día a día, no me quiero quejar porque hay gente que está peor", sostuvo y cerró: "Lo importante es que todos los días tengo comida para llevar a mi casa".

41650f12-dff4-4300-ae60-94713aed5653.jfif

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar