Horas convulsionadas se vivieron en la mañana del viernes en Ullum, donde autoridades municipales y decenas de policías frenaron la demolición de un patrimonio departamental y provincial: el Fortín de los Jesuitas. Al menos dos máquinas se encontraban derribando la antigua construcción cuando llegó la orden judicial que frenó la obra.
Máquinas arrasaron con parte del Fortín de los Jesuitas, un patrimonio ullunero de casi 300 años
"Quien haya comprado el inmueble no puede desconocer que esto fue un museo, tampoco su valor histórico. Desde el Municipio salió una ordenanza que fue promulgada e indicaba que se le impedía, a quien fuera el dueño, hacer modificaciones sin previa autorización municipal y de arquitectos que aseguraban la preservación del lugar. Pero en la mañana de hoy nos enteramos que se había procedido con el derrumbre. Por suerte la Justicia paró la demolición", expresó Leopoldo Soler, intendente de Ullum.
El Fortín de los Jesuitas es una estancia de 8,5 hectáreas que fue entregada por Lorenzo Quirós a los sacerdotes Jesuitas entre 1742 y 1748. La construcción tiene más de 5 metros de alto y el ancho de los adobes forman paredes de 70 centímetros, se entiende ahí que hayan soportado dos terremotos. Dicen que es una de las construcciones más viejas de San Juan, por eso en ese lugar se filmó la película “La Difunta Correa” (1975, dirigida por Hugo Reynaldo Mattar), y el documental “Sarmiento” (Canal Encuentro).
"Tiene enormes galerías, capilla, lo que permitían que los Jesuitas pudieran realizar sus actividades de evangelización, oración y culto. Los Jesuitas estuvieron en muchos lugares, pero Ullum era la más importante de todos. Allí estuvieron hasta que fueron echados de Argentina. Pero el lugar después fue vendido y tuvo distintos dueños. En este lugar se han tenido que esconder muchas personalidades importantes de la provincia cuando la provincia se encontraba en un momento difícil de la política. Tiene más historia que eso. Además, la construcción ha sobrevivido por muchísimo tiempo. Y hoy en día, lo que no pudieron hacer los terremotos, lo está destruyendo el hombre", expresó Jorge Cocinero, referente de ACCODEPAS.
Si bien el lugar es privado, desde la Municipalidad intentarán preservarlo. Mientras tanto quedará custodiado a la espera de una resolución final: por ahora la jueza de Paz, Beatriz Gallo de Uribe, pudo detener la polémica acción de los dueños.
"Para el Municipio es muy difìcil poder expropiarlo porque no tenemos los recursos para poder comprarlo, eso debe pasar por la Provincia. Además, ahora estamos en un momento poco idóneo porque estamos atravesnado una transición. Hoy nos sostiene la ordenanza; habrá que ver qué dice el intendente electo o si las autoridades provinciales quieren expropiarlo para su explotación o preservación", agregó Soler.