Debido a la vulnerabilidad que presenta por su antigüedad y por estar emplazada en plena zona sísmica, la Casa Natal de Sarmiento, primer museo nacional argentino, es sometida a constantes estudios que tienen el objetivo de preservar su estructura. En medio de esos análisis, durante décadas, uno de sus máximos enemigos son las termitas, que obligan a realizar tareas anuales de fumigación. Sin embargo, un nuevo análisis realizado por expertos durante 12 días encontró otro problema: la humedad.
Lo que mata es la humedad: le hicieron tomografías a la Casa de Sarmiento y apareció un dilema que se suma a las termitas
Durante 12 días, un equipo especializado realizó un análisis geofísico del subsuelo de la antigua casona para prevenir daños en la estructura.
Es estudio geofísico de subsuelo para la conservación de la Casa Natal de Sarmiento fue desarrollado por la empresa GEOAR SRL, que inspeccionó el espacio entre los pasados 18 y 30 de junio aplicando metodologías que fueron desde tomografías a análisis de vibración, para analizar las condiciones de la estructura, hacer un diagnóstico y ofrecer un informe sobre cómo protegerla, que fue presentado ayer lunes.
Según contaron los expertos que desarrollaron la tarea a Tiempo de San Juan, el objetivo fue diagnosticar el estado actual del subsuelo y anticiparse a posibles daños. Para eso, la empresa firmó un convenio de colaboración con el Museo e inició los estudios geofísicos no invasivos, colaborando con la preservación de este patrimonio histórico nacional.
Con esa intención, los especialistas aplicaron técnicas geofísicas de última generación:
- Tomografía Eléctrica (TE): permitió mapear los niveles de humedad del suelo. Los datos revelaron diferencias marcadas en la conductividad eléctrica, especialmente en el jardín norte, lo que sugiere acumulación de agua. Una de las zonas más comprometidas es el sector entre los 15 y 16 metros de la línea TE-CNS-02.
- Tomografía Sísmica y MASW-2D: este análisis midió la compactación del suelo mediante ondas sísmicas. Si bien se identificó buena capacidad portante en el jardín sur, en la zona este (hacia Calle Sarmiento) se evidenció menor compactación y posible humedad. Además, en ciertos tramos, la vegetación parece estar afectando la calidad del suelo.
- Georradar (GPR): se descartó la presencia de cavidades, pero se hallaron anomalías estructurales que coinciden con grietas visibles en la zona norte de la casa. También se observaron cambios en la continuidad del terreno que podrían estar vinculados a raíces, materiales heterogéneos y antiguas juntas constructivas.
- Control de vibraciones: se monitorearon las vibraciones provocadas por el tránsito y, aunque se registraron múltiples eventos, las mediciones indicaron que no representan una amenaza estructural significativa.
Y ahora, ¿qué se puede hacer con la humedad?
Ante la situación, los especialistas alertaron que la humedad detectada podría provocar movimientos irregulares en la base de la estructura, lo que representa un riesgo concreto para un edificio de más de 200 años de antigüedad.
Como consecuencia, ofrecieron una serie de sugerencias:
- Regular o anular el riego en el jardín norte.
- Construir un drenaje entre el jardín y la casa para evitar acumulaciones.
- Corregir la pendiente de la vereda noreste, que actualmente favorece el ingreso de agua hacia la estructura.
- Además, se plantea monitorear periódicamente el subsuelo con nuevas tomografías y continuar con controles de vibración cada dos meses durante lo que resta del año.
Cabe recordar que, por su importancia histórica, la Casa Natal de Sarmiento es uno de los sitios patrimoniales más emblemáticos del país, y conservarla implica enfrentar múltiples frentes.
Ahora, a los ya conocidos problemas con termitas (que se combaten con fumigaciones programadas), y tras el cierre de una de sus salas debido a una grieta generada por el último terremoto ocurrido el 18 de enero de 2021; se suma el desafío de manejar el impacto de la humedad en su base estructural. Una tarea sobre la cual las autoridades de la casona deberán trabajar para evitar nuevos daños.