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domingo 10 de mayo de 2026

Quedó en el camino

La moderna estación ferroviaria de San Juan que nunca llegó a construirse y fue planificada en los 80

El diseño tuvo su presentación en el año 1984, pero no pudo concretarse y, con la desaparición del tren, quedó trunco para siempre.

Por Guillermo Alamino

Previo al centenario de la llegada del ferrocarril a San Juan, se realizó un concurso arquitectónico regional (San Juan, Mendoza, San Luis, La Rioja) para crear una nueva terminal ferroviaria en los años 80, ubicada en los terrenos actuales de la Estación Córdoba de la Red Tulum y la EPET Nº5. El ambicioso proyecto ganador nunca llegó a licitarse pese a los anuncios y quedó literalmente en el olvido por la desaparición del tren en la provincia.

De acuerdo a un artículo de Diario de Cuyo publicado el 8 de abril de 1984, la planificación tenía como objetivo que la estación sea parte de un espacio verde que tendría una cierta continuidad al Centro Cívico junto con la antigua estación. En este sentido, la publicación detalla que se desarrollaría sobre calle Las Heras, por donde se encontraría el acceso principal de pasajeros, zonas de descenso, parada de taxis y estacionamiento.

estación

Plano de la terminal de trenes y su entorno. Foto: Diario de Cuyo.

En tanto, sobre avenida Córdoba estaba planificada la realización de una salida directa desde andenes, que funciona también para acceso del pasajero de última hora con boleto. “El edificio estación se ha planteado de forma de brindar al pasajero una fácil lectura de su funcionamiento. Al entrar, a la derecha se encuentran las boleterías y al frente, informes con el avisador, con los horarios de llegada y salidas de trenes, con paso a los andenes”, continúa.

De esta manera, el diseño de la futura obra contemplaba numerosos servicios como confitería y locales comerciales con prestaciones como el correo, que se ubicarían apenas ingresa el público por la entrada principal. También, cerca de los andenes se iba a situar la sala de espera, que tendría una panorámica directa hacia la llegada del próximo ferrocarril.

La parte administrativa del edificio iba a estar dividida en dos torres unidas por un puente. “En la planta baja de la torre 1 se encuentran algunas de las oficinas calificadas como necesidades subsidiarias y en el primer piso las oficinas de reservas; éstas se vinculan con el área del jefe de estación por un puente y con el piso bajo por doble altura”, explica.

“La torre 2 tiene en su planta baja las boleterías y anexos, y en el primer piso las oficinas del jefe de estación y oficina general con doble altura sobre la sala de espera y boleterías, que permite un control y visualización prácticamente total de la estación, pues se incluye el hall”, continúa el artículo.

La idea de agregarle salones comerciales tenía su fundamento en que la estación sea utilizada tanto por los pasajeros como por el público general, conviertiendolo en un paseo y no solo una parada de transporte del ferrocarril. “Los locales comerciales fueron tratados con un criterio similar, para permitir su utilización por el público, completando el equipamiento del área urbana circundante. Debido a esto, los locales que brindan servicios (postal, telegráfico, etc.) y algunos comercios fueron ubicados con acceso desde una galería exterior. Los locales que tienen acceso desde el interior del hall siempre poseen una ventanilla de venta o informes hacia el exterior”. Otra implementación interesante fue la disposición de un estacionamiento para ambulancias que se localizaría cerca de los andenes y estaría conectada directamente a la avenida Córdoba.

confitería

El bosquejo incluía una confitería y locales comerciales. Foto: Diario de Cuyo.

La construcción estaba prevista realizarse con un sistema tradicional de estructuras de hormigón armado y mampostería de ladrillo; el tabicamiento interior sería liviano y las pérgolas previstas a instalar serían de caños de hierro. Algo a destacar es que el arbolado se respetaría y conservaría “en gran medida”. “Los árboles del área central del terreno se conservaron en su totalidad. Se propone completar la forestación existente con aguaribay, lapacho, jacarandá y palo borracho”, aseguraba la nota publicada.

archivo cuyo

Finalmente, la construcción se complementaría con una plaza preparada para la organización de actividades recreativas y culturales. Era concebida como un lugar de esparcimiento con bancos, juegos, un espejo de agua y áreas para exposiciones y actividades culturales. Esta zona funcionaría de forma independiente al movimiento masivo de trenes, el cual se realizaría en otro nivel para evitar interferencias. Este ambicioso plan, ideado para renovar la terminal ferroviaria sanjuanina, nunca pudo concretarse y quedó trunco. Luego, en 1994, sería enterrado para siempre por el desguace del sistema ferroviario argentino.

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