El Piper fue por muchos años un avión estrella en San Juan. Icónico por donde se lo mire, es uno de los más antiguos de la provincia y acaba de renacer, convertido en un instrumento para formar pilotos. Y es que por décadas salvó a cientos de personas que transportaba en vuelos sanitarios. La emblemática aeronave acaba de ser donada por parte del Gobierno Provincial al Centro de Aviación Civil San Juan y está más vigente que nunca.
La historia del valioso Piper sanjuanino: de salvar vidas a formar pilotos
Uno de los más emblemáticos aviones de la Provincia acaba de ser donado al Centro de Aviación Civil San Juan. La huella que dejó desde su creación en Pocito y cómo se prepara para resurgir y seguir dando servicios.
En los papeles se lo conoce como avión Piper "Seneca", PA-34-200T, pero en el hangar de Pocito lo conocen como "el Piper", el más veterano del lugar. El jueves último, los diputados aprobaron la donación a la institución de esta aeronave, a cambio de que sea utilizada en procedimientos de instrucción de vuelo de pilotos actuales y futuros. Además, el Centro debe poner a disposición del Estado Provincial, sin costo, el uso del avión, cuando se lo necesite, por ejemplo, para una catástrofe sanitaria, climática, agropecuaria, o de ese estilo.
"Con esta aeronave se podrá ampliar la instrucción para más pilotos en la provincia y en la región dado que no hay oferta ni otro tipo de avión similar en estas en estas áreas. Un avión de estas características también permite avanzar en materia de ayuda humanitaria para la provincia pudiendo brindar por supuesto soporte de búsqueda y salvamento en caso de que así se requiera", comentó el legislador del PJ, Rodolfo Jalife, al argumentar el proyecto en la Legislatura, enviado por el Poder Ejecutivo, que rápidamente y por unanimidad se convirtió en ley. En la sesión estuvo presente y atento el presidente del Centro, Walter Gallardo, "un profesional de la aviación que ha dejado un gran legado en la provincia de San Juan y ha formado muchísimos pilotos", según destacó Jalife.
La historia del Piper está íntimamente asociada a la de la recordada fábrica Chincul, que vio la luz en los '70 con el objetivo de fabricar aviones en serie en la provincia, marcando un hito en los anales de la industria local. La planta se inauguró en 1972 y una década después era fuente de trabajo para 500 operarios, en la producción día y noche de aeronaves, que llegaron a ser cerca de 800, armadas en 12 variados modelos, que en gran parte eran exportadas a Brasil, tal y como relatan los historiadores areonáuticos Gustavo Marón y Guido Ghiretti en su libro “Aquellos aviones de Pocito”.
Todo el mágico esplendor de la fábrica llegó a su fin en enero de 1995. Algunos dicen que la empresa terminó asfixiada por una medida del gobierno de Carlos Menem, quien eliminó las subvenciones estatales que protegían esta industria. En su investigación, Marón y Ghiretti afirman que Chincul desapareció a consecuencia de la quiebra de Piper Aircraft Corporation, pero también debido a la falta de visión de sus dueños (la segunda generación de la familia Beraza), que no supieron, no quisieron o no pudieron darle cauce a la increíble capacidad industrial que ha se encontraba instalada en San Juan. Desde la desaparición de Chincul, la planta fue alquilada a Frutos de Cuyo (agroindustria) y luego a la fabricación de motocicletas (Maverick).
Entre los aviones que fabricaban en Chincul estaban los Piper de diferentes modelos, para uso deportivo, de fumigación y ejecutivo. "Esa aeronave trabajó en el gobierno de la provincia de San Juan. Fue entregado por Chincul, porque ese avión fue armado cuando empezó la fábrica, fue uno de los primeros aviones que tuvo la provincia para uso sanitario", recordó el Jefe de Aeródromo Jefe del Aeródromo Aeroclub de Pocito, Daniel Pacheco.
Si bien es un avión de muy baja velocidad y demoraba unas cinco horas en llegar a Buenos Aires, fue muy usado para trasladar enfermos durante muchos años, a veces hacía dos vuelos por día.
"Yo me hice socio en el Centro de Aviación Civil San Juan en el año 1978 y ya estaba ese avión. Era nuevo y me acuerdo que ya estaba prestando servicio dentro de la Dirección de Aeronáutica del Gobierno de la provincia de San Juan. Junto con un Navajo y el Cessna 206 realmente volaban muchísimo. Volaba en pleno invierno, con muchas nevadas, por todo el sector del Tontal y se llevaban hasta fardos de pasto. El Piper hizo muchas cosas, realmente es un muy buen avión", agregó el piloto.
Sin el entrañable Piper, la flota del Gobierno quedó compuesta por un Lear 75, un Sessna Citation Encore, y el helicóptero Bell 429. Ahora esta nave empezará una nueva etapa, sirviendo a futuros pilotos.
En 2019, se dictó la resolución 1360 de la Secretaría General de la Gobernación, por la cual se dispuso la baja del patrimonio de la Secretaría General de la Gobernación, de esta aeronave, debido a su escaso uso, y elevados costos de mantenimiento. Por su parte, el Centro de Aviación Civil San Juan, fue fundado en 2009.
Según destacó Jalife, la entidad desarrolló una escuela de vuelo que no ha podido renovar su flota. Por eso, la donación permitirá "optimizar sustancialmente el nivel de instrucción, y actualización de la materia aeronavegable. Se nos informó desde el Centro de Aviación Civil San Juan que actualmente tiene una gran cantidad de alumnos cursando el curso de piloto y las tecnologías actuales llevan a tener que modernizar la flota, para así poder brindar una instrucción acorde a los estándares de la aviación moderna, y para cumplimentar los estándares de seguridad operacional, que es lo que permitirá una aeronave de estas características. También permite avanzar en materia de ayuda humanitaria para la provincia pudiendo brindar, por supuesto, soporte de búsqueda y salvamento en caso de que así se necesite", concluyó el legislador.