Glenda Aciar estuvo presa en el Penal de Chimbas durante 2 años porque su pareja, Luis Montaño, descubrió que tenía un amante y lo mató. Ella, víctima de violencia de género, fue procesada por el homicidio agravado por alevosía junto con Montaño aunque no tuvo nada que ver con el crimen.
Habla Glenda, la iglesiana que estuvo 2 años presa por un homicidio que no cometió
En julio la Justicia le otorgó la libertad y esta semana su final y definitivo sobreseimiento. Esto quiere decir que, a dos años de quedar implicada, Glenda pudo probar que era inocente y quedó libre de culpa y cargo. Hoy, a pesar de su traumática experiencia, decidió volver a su pueblo, en Iglesia, donde nació y donde también ocurrió el brutal crimen de Raúl Darío Quiroga.
"Estoy muy contenta porque realmente lo estaba esperando para que termine todo esto. Es lamentable porque he estado mucho tiempo presa injustamente y ahora estoy con mi hija y mi familia que es lo que más importa", asegura Glenda.
La joven tenía 23 años cuando ingresó al Penal de Chimbas y hoy ya tiene 25. Ahora intentará rearmar su vida que quedó destruida cuando cayó presa.
Su ex pareja, Luis Montaño, está preso esperando que llegue el día de su juicio en el que podría recibir la pena de prisión perpetua.
A pesar de ser inocente y estar sobreseída por la Justicia, Glenda admite que hay gente que habla mal de ella y no le cree. "Es un pueblo tan pequeño que todos te reconocen. Me he cruzado con ambas partes. Hay gente que me ha recibido bien porque me creyeron siempre y han apoyado a mi familia y por otra parte está la gente que juzgad sin saber, que no sabe y habla", asegura la joven iglesiana.
Ahora, sin embargo, su preocupación no es escuchar lo que la gente tiene para decir sino trabajar para poder mantener a su hija.
Para Glenda va a ser muy difícil empezar de cero pero está decidida a hacerlo, aunque los recuerdos de ese fatídico día en que fue obligada a presenciar el homicidio de su amante todavía siguen en su mente. "Yo trato de no recordar para no hacerme daño porque es muy doloroso. Gracias a Dios mi conciencia está tranquila porque sé cómo fueron las cosas", afirma.
Desde que ocurrió el homicidio ni la familia de Montaño, ni la de Quiroga intentaron contactarse con ella pero, si eso sucediera, está dispuesta a hablar. "En algún momento si alguien quisiera sentarse a charlar conmigo y escucharme por ambas partes de las familias obviamente voy a estar a disposición. Muchos no saben realmente lo que pasó", remarca.
Cómo fue el crimen de Raúl Darío Quiroga
El 23 de mayo de 2020, Luis Montaño obligó a Glenda Aciar a citar a su amante, Raúl Darío Quiroga. El objetivo era claro y Montaño lo había estado planeando: quería asesinar a Quiroga.
Glenda era víctima de violencia de género y fue amenazada de muerte por Montaño. Ella accedió y citó a Quiroga que creyó que todo se trataba de una cita. Cuando la víctima llegó al lugar, Montaño lo mató a golpes con una barreta. Luego, roció el cuerpo con nafta, lo tapó con cubiertas y le prendió fuego. Los restos los arrojó en la letrina de su casa de calle Tiro Federal y Ruta Nacional 150. Por momentos, según el relato de la joven, hasta fue obligada a ver cómo el cuerpo se quemaba.
El ex juez Javier Alonso, de la Segunda Circunscripción Judicial fue el primero en procesar a Glenda Aciar por homicidio agravado por alevosía. La consideraba partícipe del mismo junto a Montaño, a pesar de que ella había manifestado ser una víctima más.
Más tarde, cuando Alonso fue removido de su cargo, el juez Eduardo Vega lo subrogó y volvió a confirmar el procesamiento de Glenda. Sin embargo, el abogado defensor Leonardo Miranda insistió con la inocencia de la joven y apeló el fallo.
Los jueces de la Sala II de la Cámara Penal concluyeron que Glenda tenía razón, que había sido víctima de violencia por parte de Montaño y que los jueces que la procesaron no habían tenido en cuenta la perspectiva de género para analizar su situación. Terminó sobreseída.