Caer y tocar fondo sirve para poder rebotar y salir nuevamente a la superficie. Para mantenerse arriba, Marcelo Yornet escribió el libro “Encuentros”, la primera experiencia con las letras para este hombre de números.
Escritura vital en el libro Encuentros: cuando las letras salvan
"Encuentros, el arte de demorarte" del sanjuanino Marcelo Yornet, es una obra literaria donde el protagonista es el lector. Fue presentada recientemente en la Feria del Libro de Pocito.
Entender el proceso personal del autor es entender su escritura vital, palabra que proviene del latín vitalis que significa "relativo a la vida". Este libro digital de circulación gratuita es un telar de poesía, filosofía, imágenes recreadas por el autor, ejercicios de introspección y música que acompaña. Esta melange hace que Encuentros sea mucho más que un libro de versos o haikus, es un camino de autorreflexión.
“Soy Licenciado en Administración de Empresas, mi vida eran los números hasta que hace dos años entre en crisis luego de mi divorcio y la muerte de mi padre, de ahí surgió el libro. Me llamaba la atención el leguaje cuántico porque vengo del palo binario”, explicó Yornet.
En esta línea revela que la comprensión de la cuántica profundiza la relación entre observador y realidad. La ciencia cuántica revela que la realidad no es fija, sino que emerge en la relación y la mirada. Esa es la fascinación del autor en un eterno proceso autoconocimiento.
Yornet tiene su página web donde explica el libro: cada Encuentro contiene, además de su imagen y su texto, una síntesis invisible: una pequeña clave llamada Semilla Cuántica. “Es un lenguaje simbólico creado para este proyecto donde se unen palabras, números e intención”.
No se trata de un libro lineal, “se pueden leer las diez primeras páginas y el resto es de lectura lenta y no continua. Tiene dos pilares como refrentes que son Carl Jung y Byung-Chul Han, surcoreano y autor de La sociedad del cansancio”.
Encuentros, el arte de demorarte, es una obra donde el protagonista es el lector, “el observador cuántico, no vengo a enseñarte nada, lo que digo no es ninguna verdad absoluta, de eso se trata”.
El libro tiene 266 páginas y 30 imágenes intervenidas por Yornet, producidas en Canva a través de fusiones con transparencias. Son imágenes que actúan como disparadores de ideas y conceptos que varían según el ojo que mira.
Si bien el libro estuvo listo en 2025, la fecha de partida es el 17 de abril de 2026, cuando Yornet subió una montaña a 3.200 msnm y estando “más cerca del cielo” dejó simbólicamente la obra en una piedra en conmemoración al cumpleaños número 90 de su padre.
La idea, dijo el autor, es que la última palabra la tenga el lector. No es una obra comercial, “tenía que ser gratis, que tenga esta libertad de no ponerle límites de acceso, no lo hice para hacer dinero ni para ponerme un cartel de autor, es fruto de un proceso después de atravesar la noche oscura del alma. El libro me sacó cosas que ni sabía que tenía”, confesó.
Hace algunos días le confirmaron que un fragmento de la obra será integrada a la cuenta threads de Cementerio de libros, una comunidad de cultura literaria con más de 2 millones de seguidores en Instagram.
“No es un libro terminado, no busca serlo. Es un proceso en movimiento, una obra abierta, un territorio de exploración”. Un encuentro con uno mismo para poder encontrarse con otros.
(Fuente: Destino San Juan)