Con movimientos lentos, siguiendo al humo con la mirada mientras se pierde en el horizonte, manteniendo una voz calmada y marcando los latidos del corazón con un instrumento ancestral, Angélica Sánchez Quilodrán, referente mapuche en San Juan, oficia ceremonias tan antiguas como emotivas. Después de participar del momento de la liberación del cóndor rescatado por Ambiente Misqui Achikyay, en la jachallera Cuesta de Huaco, la mujer reveló a Tiempo de San Juan los detalles de los rituales de su cultura que mantiene vivos.
Entre humos y agua, los secretos de las ceremonias mapuches que se celebran en San Juan
Angélica Sánchez Quilodrán, referente mapuche en la provincia, destacó tres ritos importantes para su cultura y reveló sus significados.
“Los pueblos aborígenes somos muy espirituales. No creemos en un solo Dios, pero sí creemos en el respeto por cada elemento de la tierra. Y nosotros, particularmente, creemos que hay ciertas ceremonias que no se debe perder, porque son muy necesarias actualmente, en medio de tanta necesidad del abrazo, del amor, del decir a los ojos ‘te quiero’”, reflexionó Angélica en medio del mirador, rodeada por los cerros.
Ataviada con un vestido negro y una corona con monedas, habló primero sobre la ceremonia de liberación que ofició para despedir al cóndor, junto a un hombre y otra mujer que oficiaron de sahumadores. Lo primero que hicieron fue limpiar el espacio de energía negativa, utilizando el humo de una fogata que crearon con distintas yerbas. Del mismo modo, purificaron también al resto de las personas que participaron de la celebración.
“Ellos son sahumadores ancestrales que conocen de los humos y son los encargados de elegir las hierbas y yuyos que vamos a usar en cada ocasión. En este caso, teniendo en cuenta también la espiritualidad que representa a este cóndor, porque cada cóndor tiene una diferencia y según lo que nos produce, se eligen los humos sagrados”, detalló Angélica, después de haber pedido a todas las personas presentes que formaran un círculo y se tomaran de las manos, en torno al fuego y a una jarra con agua.
En cuanto a la celebración en sí, comentó que, “la ceremonia es una liberación, es mapuche con algunos rasgos del Norte, porque no puedo alejarme de eso. Es una ceremonia hermosa y tiene un significado especial porque, para el pueblo mapuche, el cóndor significa la libertad. Su vuelo es nuestro vuelo”.
Para el momento, además del fuego sanador y del agua que limpia, los referentes mapuches utilizaron instrumentos. “Yo siempre trabajo con mi tambor mapuche que se llama cultrún y que hace el sonido del corazón. Toco el latido que me da la tierra, el latido de la madre”, sostuvo.
Pero esa no es la única ceremonia mapuche que los representantes de esta cultura mantienen viva en San Juan. Hay otras dos a las que le dan especial importancia. Por un lado, se refirió al rito que se desarrolla cada 1 de agosto, conocido como Día de la Pachamama o, en su cultura, de la Madre Tierra.
En ese momento, la gente se reúne para ofrendar diversos elementos a la Tierra en agradecimiento por las cosechas y el buen tiempo, por los animales y la abundancia del suelo. “Esta es una de las celebraciones de los pueblos aborígenes más conocidas actualmente. Pero nosotros, además, mantenemos viva otra, que es muy importante y se celebra el 21 de junio”, destacó la mujer.
Fue entonces que hizo referencia a la ceremonia del We tripantu. Al respecto, Angélica contó que, “es la mayor ceremonia de los pueblos indígenas, tanto del Norte como del Sur, es nuestro Año Nuevo”.
Y agregó que, “We tripantu significa Nuevo Sol o Salida del Nuevo Sol. Nosotros estamos toda la noche haciendo vigilia, narrando historias, cantando, danzando y con el primer rayo de Sol iniciamos la ceremonia para darle la bienvenida”.
“Lo más importante es que todas estas ceremonias que vienen de nuestros ancestros están vinculadas a la espiritualidad, que es muy necesaria actualmente Por eso, por más de que participemos dos, tres, diez o cien personas, siempre las realizamos con el fin de mantenerlas vivas”, relató para finalizar.