Una imagen captada por un sanjuanino en la Quebrada de Zonda, en Rivadavia, reavivó el debate sobre la presencia de pumas en zonas bajas: según su análisis, la aparición de presas como vicuñas podría explicar por qué estos felinos se acercan cada vez más a sectores frecuentados por personas.
¿El motivo por el que los pumas bajan a la Quebrada?, la particular foto que tomó un sanjuanino en el lugar
En las últimas semanas aparecieron distintos videos de pumas deambulando por zonas bajas de la montaña sanjuanina. Ahora, surgió una teoría.
El fenómeno no es nuevo, pero en las últimas semanas cobró fuerza en San Juan: la reiterada aparición de pumas en zonas bajas de la montaña generó preocupación y curiosidad en partes iguales. En ese contexto, una particular imagen sumó una posible explicación.
Marcelo, un sanjuanino que recorría la zona, compartió con Tiempo de San Juan una fotografía que, según su interpretación, podría dar una pista clave. “Ahora saben el motivo por el cual se acercan los pumas al Valle de Zonda. Esto fue al mediodía del sábado 11 de marzo. Es una vicuña tamaño mediano”, aseguró.
El hombre detalló además el comportamiento del animal: “Estuvo merodeando cerca nuestro algo de una hora y hasta se echó a revolcarse con tierra a unos metros nuestro”. La escena, poco habitual para quienes frecuentan la zona, refuerza la idea de que la presencia de presas en sectores más accesibles podría atraer a los grandes felinos.
El dato se suma a una serie de avistamientos recientes que encendieron las alertas. Días atrás, un joven registró en video a un puma en el pie de Sierras Azules, en Zonda, y decidió difundir las imágenes. “Hola, comparto estas imágenes para advertir a los atletas que andan por la zona”, comentó.
Según su relato, el animal deambulaba durante la jornada del domingo por sectores bajos, habituales para deportistas y visitantes.
No se trata de un hecho aislado. El pasado 31 de marzo se conoció otro caso en cercanía al Parque Faunístico, en Rivadavia. Antes, una semana previa, se había reportado un avistamiento en la Quebrada de Zonda. La reiteración de episodios en lugares transitados incrementó la inquietud entre vecinos, turistas y deportistas.
Frente a cada denuncia, personal de la Secretaría de Ambiente realiza recorridas en las zonas señaladas. El objetivo es detectar al animal y aplicar medidas como técnicas de ahuyentamiento, reubicación en entornos seguros o asistencia, según cada caso.
Hasta el momento, solo se lograron identificar huellas en uno de los episodios recientes, sin poder dar con el ejemplar. Incluso, no se descarta que se trate del mismo puma en distintos puntos.
Desde Ambiente explicaron previamente que estas áreas funcionan como corredores biológicos, donde confluyen ambientes montañosos, semidesérticos y hasta humedales. Esta condición facilita el desplazamiento de fauna silvestre, incluso en sectores con intervención humana.
En ese marco, la presencia de pumas no resulta excepcional. Sin embargo, la combinación de mayor circulación de personas y la posible disponibilidad de presas en zonas más bajas, como sugiere la imagen compartida, abre una nueva línea de interpretación sobre un fenómeno que sigue generando impacto en la provincia.