En el marco de la Semana de la Diversidad, una escuela sanjuanina fue reconocida por integrantes de la comunidad LGBTIQ+ de la provincia que le agradecieron por recibir con los brazos abiertos a las familias diversas, sin prejuicios y con la aceptación que todos merecen.
El emotivo reconocimiento de la comunidad LGBTIQ+ para una escuela sanjuanina
Fue un emotivo acto en el que participaron alumnos, docentes y directivos del Colegio Mercedario, junto a miembros de La Glorieta, la organización que brega por los derechos humanos. En la ceremonia que se realizó en el patio de la escuela se otorgó un diploma simbólico, aunque lo más importante, según destacó uno de los papás que formó parte de la entrega, fue el gesto de gratitud.
Es que en el establecimiento situado en Rivadavia conviven al menos cinco familias diversas que, luego de atravesar malas experiencias en otras instituciones educativas, encontraron allí un espacio de contención y aceptación. Aunque las leyes que rigen en el país son de vanguardia y ejemplo para el mundo, en la realidad, lamentablemente se imponen las costumbres retrógradas y en ese contexto son sus hijos los que sufren, acorde detalló Carlos Carrizo.
"Las familias homoparentales suelen tener problemas en algunas escuelas, dicen que sí nos aceptan, pero en la práctica pareciera que no es así por situaciones que nos tocó vivir. Pasó que un directivo me pidió que evitara usar una remera con la bandera del arcoíris, que no militara me dijo", señaló el hombre que está en pareja con su marido y su hijo asiste al colegio distinguido.
Con todos los estudiantes de la Primaria reunidos, la directora del colegio, que estalló en lagrimas, aseguró que las puertas siempre estarán abiertas para la comunidad, que se trata de derechos ganados y que no había que agradecer nada. "No sabemos qué nuevas ideas vayan a gobernar este país y por eso quisimos marcar el precedente, más allá de que no siempre sufrimos discriminación. Hay que reconocer quien hace las cosas bien", sostuvo el papá que tampoco pudo mandar a su hijo al club que pretendía porque no lo recibían por su condición.
"Los docentes presentes en el acto también lloraron porque saben que no es fácil en este tipo de sociedad convivir sin conflictos. Me gustó que fuera con todos los chicos y que pudiéramos levantar la Bandera del Orgullo", destacó.
El grupo FOD (Familias Orgullosas y Diversas), que pertenece a La Glorieta, está compuesto por papás y mamás queers, quienes se apoyan entre sí y conozcan a sus pares en la misma situación. "Los niños hablan de la diversidad como algo cotidiano", señaló quien aseguró que deben haber más familias diversas en San Juan y que no se conocen. Es por eso que aprovechó la oportunidad para invitarlas a unirse a ellos.