Con la firme convicción de que su hijo iba a tener un mejor pasar, Fátima Pérez, una mamá sanjuanina que vive en Capital, permitió que hace un año su hijo se mudara a Chile, con su padre. Sin embargo, un llamado la alertó y decidió salir tan rápido como pudo a buscarlo. Sin dinero suficiente, siguió un complejo itinerario improvisado hasta llegar a su hijo. Pero ahora, los dos están del otro lado de la Cordillera, sin medios para regresar.
El dramático periplo de una mamá sanjuanina para rescatar a su hijo en Chile
Un llamado alertó a Fátima sobre el estado de su hijo de 14 años, quien estaba viviendo con su padre en el país vecino. Ahora, pasan los días en un camión y buscan ayuda para regresar.
“El papá de mi hijo es chileno. Yo lo conocí en San Juan porque manejaba un bus. Tuvimos una corta relación y yo quedé embarazada. Mi hijo nació y, aunque vivíamos en distintos países, él siempre se hizo cargo y me ayudó”, comenzó narrando Fátima para contar su historia.
Fue entonces, que a principios de 2023 surgió la idea de que el chico se fuera a vivir con su papá a Calama, en el país vecino. “La intención era que él tuviera una mejor educación y calidad de vida. Yo acá soy becaria municipal y mi situación no es tan buena como la de su papá. Pensando en él lo dejé ir. Pero hace unos meses, la actual mujer de mi ex, me llama y me dice que mi hijo se porta mal, que no lo soporta y que vaya a buscarlo. Con el tiempo la situación empeoró. Entonces, el jueves de la semana pasada inicié mi viaje”, confió Fátima.
Sin la cantidad de dinero suficiente, la sanjuanina decidió vender algunos de sus muebles y comprar un pasaje en un tour de compras hacia el vecino país, que era más barato que el común. Así llegó a Santiago, pero desde ahí debía llegar hasta la comuna del Norte del país, donde estaba su hijo. Fue entonces que conoció a un camionero al que nombró su “ángel”.
“Me dijo que iba a llevar hasta Calama y la verdad es que yo tenía mucho miedo, pero por otro lado necesitaba llegar a mi hijo. Así que accedí a iniciar el viaje con él. Resultó ser un hombre muy respetuoso y amable, que me está ayudando hasta ahora. Hicimos un viaje de 24 horas juntos”, relató.
Ya en su lugar de destino, Fátima logró reencontrarse con su hijo. “Eran las 10 de la mañana, no había desayunado, no le habían dado la cena el día anterior, llevaba unas zapatillas que le quedan chicas, no tenía ni medias y sólo cargaba una bolsa con un toallón en su interior”, relató la mujer.
Desesperada, corrió a abrazar a su hijo y, según ella mismo contó, notó que tenía marcas de golpes. “Le pregunté qué le había pasado y me contó que lo golpeaban cuando hacía algo mal o no leía bien. Decidí llevarlo a un hospital, lo vio un médico legista e hice la denuncia. Ya hemos pasado muchas cosas, entre ellas, no me permitían comunicarme con él. Ha sido muy duro todo”, afirmó Fátima.
Después de ese proceso, este lunes, ella y su hijo comenzaron a barajar las posibilidades que tienen al alcance para regresar a San Juan. “Estamos acá, viviendo en el camión de este hombre y preguntando a los otros camioneros si alguno viaja a San Juan o Mendoza. De otro modo, este señor nos puede llevar sólo hasta Santiago y, de ahí, tenemos que ver qué hacemos”, contó la mujer.
Y afirmó: “Yo no quiero plata ni nada, sólo pido que alguien nos ayude a volver a San Juan. Estoy desesperada”. Quien quiera y pueda colaborar con Fátima, puede comunicarse con ella a su teléfono cuyo número es 2645317391.