El caso de Marcelo Oro, el obrero que murió calcinado en octubre de 2024 tras el derrumbe de un horno calero en Sarmiento, sumó en las últimas semanas un capítulo inesperado y doloroso: su cuerpo fue trasladado sin consentimiento de su familia directa, y ahora sus hermanos exigen que se respete su voluntad y se lo sepulte junto a su hermano, como él había pedido en vida, según le indicaron a este medio.
Disputa familiar por el cuerpo de un obrero que murió en un trágico accidente en Sarmiento
Marcelo Oro murió calcinado el 2 de octubre de 2024 al caer a un horno calero que no tenía habilitación. Su familia reclama que su cuerpo fue trasladado sin autorización. Apuntan contra la ex pareja del fallecido y acusan a la Municipalidad de falta de controles.
Elena Oro, hermana de Marcelo, habló con Tiempo de San Juan y relató que se dieron cuenta de que el cuerpo de Marcelo no estaba en enero de este año, cuando una tía fue a visitarlo al cementerio de Los Berros y descubrió que el nicho que les habían prestado, estaba vacío. “Nunca nos avisaron que lo iban a trasladar. La señora que nos había prestado el lugar tampoco sabía nada”, relató. A partir de ese momento comenzó una serie de reclamos que, hasta hoy, no tienen respuesta. Elena, también aseguró que se comunicó personalmente con el intendente sarmientino, Alfredo Castro, y que le prometió solucionar todo pero los meses pasaron y la familia sigue sin respuestas.
Según el testimonio de la familia, el cuerpo fue retirado del nicho original y colocado en otro dentro del mismo cementerio, sin autorización ni permisos visibles. Quien habría ordenado el traslado fue la última pareja de Marcelo, con quien, aclaran sus hermanos, no convivía ni tenía hijos en común. “Era una relación inestable, no era su concubina legalmente”, dijo Elena.
Lo que más molesta a los familiares es la falta de documentación y la ausencia de explicaciones claras por parte de la Municipalidad. “Pedimos ver el permiso de traslado, quién lo firmó, quién autorizó. No había nada. Ni el panteonero tenía papeles. Nos decían que iban a investigar y nos daban vueltas”, denunció Elena.
Incluso mencionan que el único documento formal existente en el expediente de inhumación fue otorgado al padre de Marcelo, quien, por ley, sería la persona autorizada a decidir sobre el destino del cuerpo, ya que Marcelo era soltero y sus hijas son menores de edad. “No entendemos por qué, entonces, se le dio lugar a una persona que legalmente no tenía derecho”, apuntó la familia.
Otro de los puntos sensibles del reclamo es el último deseo del trabajador fallecido. “Él quería descansar al lado de su hermano. Ese nicho ya lo tenemos, es nuestro, y es donde queremos llevarlo. Nos sacan las flores que dejamos, no podemos ponerle una placa, ni hacer el duelo como corresponde”, lamentó Elena.
El conflicto aún no se judicializó y la familia asegura que no buscan una pelea legal, sino respeto. “Esto no es político, no es contra nadie. Solo pedimos que Marcelo descanse en paz, en el lugar que él quería, con su sangre, con los suyos. Eso es todo.”
Desde la Municipalidad de Sarmiento no se han pronunciado públicamente sobre el tema. La familia asegura que tras varios pedidos formales, solo recibieron promesas de dictámenes que nunca llegaron. “Estamos peleando esto desde enero y ya estamos cansados. Lo único que queremos es despedirnos de mi hermano como corresponde”, cerró Elena Oro.