Una de las obras más costosas de San Juan es el Penal de Ullum, un ambicioso proyecto que busca descomprimir al histórico Penal de Chimbas, y que hace años que está con idas y vueltas. En agosto del año pasado el uñaquismo dijo que le daría envión definitivo pero en octubre el gobierno anterior anunció que dejaría la decisión en manos de Marcelo Orrego. Esta obra valuada en millones de dólares se acordó costear mitad y mitad con la Nación. Ahora, con el parate de obra pública definido por la gestión de Javier Milei esta megaobra sanjuanina está cada vez más lejos.
Desde las nubes, así se ve la obra del Penal de Ullum que quedó en un limbo
Desde el drone de Tiempo se aprecia el estado del Penal de Ullum, una megaobra que quedó en stand by desde el año pasado. Qué dijo Orrego sobre una eventual reactivación.
Tiempo de San Juan recorrió con su drone el predio, ubicado en el llamado camino de Matagusanos, al Norte de San Juan. Allí hay una incipiente obra, como quedó meses atrás cuando la gestión anterior dejó neutralizado el contrato, argumentando que iban a rediseñar el proyecto. Siempre estuvo la falta de fondos presente. En el terreno hay vigilancia que procura cuidar lo que se alcanzó a ejecutar de los trabajos, que prometía tomar hasta 700 obreros.
En el corto plazo, el Penal de Ullum no parece tener horizonte de reactivación. Al menos eso dejó entrever el gobernador Orrego, consultado por Tiempo de San Juan. "La verdad que no ha habido avance de obra. Es una obra que quedó parada hace mucho tiempo".
El mandatario informó sobre las perspectivas de continuar que "hay que ver cómo terminan siendo las redeterminaciones en los montos, pero bueno, es algo que todavía está en estudio".
Orrego viene de reunirse este mes con Nación para intentar reflotar financiamiento para proyectos clave, y se consiguió compromiso de fondos para continuar la Ruta 40 y el Túnel de Zonda, a la par que se puso al dique El Tambolar en compás de espera. En el combo no entró el Penal de Ullum.
"Lamentablemente creo que hasta se perdieron materiales y demás, hubo vandalismo y robaron material, por lo que tengo entendido de lo que fue en su momento información periodística", apuntó el gobernador ahora.
Orrego dijo que en estos primeros meses de gestión, el ministro de Infraestructura, Fernando Perea, "ha estado haciendo todo tipo de averiguaciones como para saber la situación de la obra".
¿Hay intenciones de rescatarlo o lo ven como prioridad? "Vamos a verlo", respondió el gobernador. Y agregó: "Todo tiene que ver con cómo está la Argentina. Siempre la seguridad es importante y vamos a trabajar con mucho esfuerzo para ir viendo si la obra es proclive, si es posible".
Larga historia de avances y retrocesos
En 2020 el Penal de Ullum, una de las apuestas más resonantes de la provincia dada la envergadura social e inversión que representa, fue uno de los proyectos que más peleó San Juan para empezar su construcción. Tras fuertes gestiones, San Juan consiguió apoyo nacional para financiarlo.
Incluso, tras la visita del entonces presidente Alberto Fernández, el ministro de Obras sanjuanino de la época, Julio Ortíz Andino, dijo que los trabajos se habían iniciado el 1 de septiembre de 2020. Pero no hubo mucho avance en el terreno, lo que obligó al Gobierno local a intimar a la UTE, lo que devino en una reasignación de tareas.
Así, con solo un 3,3% de avance, en agosto de 2021 se hizo cargo la nueva UTE conformada por Mapal, Galvarini y Cicon. Esta última empresa es la que quedó en pie, ya que la UTE original estaba conformada por Cicon, Daz, Chiconi y Sat, y estas tres últimas salieron del juego.
A principios de agosto del año pasado, Ortíz había declarado en una entrevista radial que "el Penal de Matagusanos está en un estado de neutralización la obra, readecuando el proyecto en función de nuevas solicitudes por parte de la Secretaría de Seguridad. Ya está concluido ese nuevo proyecto, se ha aumentado en una importante cantidad de celdas y ya hemos acordado también prácticamente los valores con la UTE que está trabajando".
No obstante, en octubre el mismo Ortíz informó públicamente que la intención era dejarlo en manos del orreguismo: "Estamos viendo realmente cuál va a ser la salida y yo creo que a esta altura nosotros nos tenemos que sentar con el área técnica del Gobierno que va a entrar, y decidirlo con ella", afirmó. Desde entonces no hubo novedades hasta ahora.
Este edificio se proyectó para descomprimir el tradicional Penal de Chimbas, que ha sido calificado oficialmente como un alojamiento para presos en estado de "hacinamiento". El nuevo Servicio Penitenciario se localizó en el predio de Ullum, a unos 42 kilómetros de la ciudad.
En una primera etapa se trabajó en una superficie de 43.220 m2, conformado por una unidad de régimen cerrado con capacidad de 326 plazas. Además, estaba prevista una unidad de régimen semi abierto con capacidad de 284 plazas y un sector de edificios de apoyo, entre los que se destacaban áreas administrativas y para el personal penitenciario; servicios generales; video vigilancia y telecomunicaciones; seguridad externa; atención primaria de la salud; portería e infraestructura vial y técnica de uso penitenciario.
El año pasado, Ortíz mencionó que "se ha terminado un nuevo proyecto muy interesante, casi triplicamos la cantidad de presos que van a poder estar".