La temporada ideal para disfrutar del carrovelismo en San Juan va de octubre a marzo, cuando los vientos alcanzan su máximo esplendor. En la región, las ráfagas pueden llegar hasta los 80 km/h, creando condiciones perfectas para esta emocionante actividad.
Comenzó la mejor época para practicar carrovelismo en La Pampa del Leoncito
La temporada ya está en su esplendor para practicar este deporte que combina velocidad, habilidad y conexión con la naturaleza. Las imágenes son imperdibles.
El carrovelismo, también conocido como "land sailing", es un deporte que combina velocidad, habilidad y una conexión única con la naturaleza. Se practica en Barreal, en el departamento de Calingasta, San Juan, y atrae a turistas de todo el mundo. La temporada alta coincide con los meses en que el viento cordillerano y el viento sur dan espectáculo, haciendo de la Pampa El Leoncito un lugar único.
Este fascinante deporte utiliza vehículos de tres ruedas con neumáticos y una vela, que permite a los pilotos alcanzar velocidades impresionantes. A nivel internacional, las competencias comenzaron en 1975, y hoy se celebran con gran asistencia y difusión. Gracias a la fuerza del viento y la ingeniería de las velas, los carros pueden triplicar la velocidad del aire, superando los 120 km/h en tierra.
Ubicada a 1900 metros sobre el nivel del mar, la Pampa El Leoncito es una depresión sedimentaria de características excepcionales. Con 13 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho, su superficie arcillosa y plana es ideal para el carrovelismo. La planicie, resultado de una antigua cuenca lacustre, está constantemente azotada por vientos de octubre a marzo, lo que la convierte en la mejor pista de Sudamérica para este deporte.
Historia y evolución
La idea de aprovechar el viento para impulsarse en tierra tiene raíces antiguas. Los egipcios, hacia el año 200 a.C., usaban carros a vela como medio de transporte militar. Sin embargo, el carrovelismo como deporte comenzó a tomar forma en 1898 en De Panne, una ciudad belga. Los hermanos André y François Dumont fueron los pioneros en desarrollar carros con diseños innovadores para alcanzar mayores velocidades. Hoy, los carros modernos pueden llegar a 186 km/h en tierra y 270 km/h sobre hielo.
En Argentina, el carrovelismo encontró un embajador apasionado en Rogelio Toro. Este sanjuanino descubrió el deporte en los años 70 gracias al belga Johan Byttebier, quien le transmitió su entusiasmo. Rogelio no solo compitió, sino que diseñó y construyó sus propios carros, con formatos únicos que marcaron la diferencia.
Radicado en Barreal, Rogelio transformó su pasión en una pequeña empresa, creando carros a vela para paseos turísticos. Estos vehículos, biplaza y manejados con volante, son más accesibles que los de competencia. Durante más de 30 años, Rogelio no solo perfeccionó sus diseños, sino que también promovió el deporte localmente, dictando cursos para adolescentes con el apoyo municipal y formando instructores capacitados.
En 2021, Rogelio falleció a los 78 años, en plena pandemia. Sin embargo, su legado sigue vivo. Su hija, Vanesa Toro, continúa liderando la actividad junto a los instructores que él formó, asegurando que la pasión por el carrovelismo siga soplando con fuerza en San Juan.
El carrovelismo no es solo un deporte, sino una experiencia que une historia, naturaleza y destreza humana. Quienes lo practican en la Pampa El Leoncito no solo se enfrentan al viento, sino que también descubren un rincón mágico de Argentina, donde cada ráfaga lleva consigo el legado de los pioneros y la promesa de nuevas aventuras.
Dónde informarse
- Carrovelismo Don Toro - 2645062308.