El Ministerio de Justicia de la Nación acaba de informar oficialmente que Leopoldo Rago Gallo, titular del Juzgado Federal de Primera Instancia N° 2 de San Juan, pidió formalmente ser mantenido en su cargo. La movida del magistrado responde a la necesidad de sortear el límite de 75 años que establece la Constitución Nacional, una barrera que extingue la estabilidad absoluta de los jueces federales a menos que obtengan un nuevo nombramiento. Esta decisión queda ahora supeditada a la voluntad política del presidente Javier Milei, quien debe decidir si envía su pliego al Senado para buscar un nuevo acuerdo por cinco años.
Uno de los jueces más influyentes de San Juan busca el aval de Milei para seguir en su cargo
Leopoldo Rago Gallo inició el trámite ante el Ministerio de Justicia para superar el límite de los 75 años y seguir estando al frente del Juzgado Federal de Primera Instancia N° 2 de San Juan. Su sintonía con Patricia Bullrich asoma como una carta clave en el Senado.
El cargo en disputa es estratégico dentro del organigrama institucional. Al frente del Juzgado Federal N° 2, Rago Gallo tiene bajo su responsabilidad la resolución de expedientes sensibles en materia penal, tributaria, previsional y contencioso administrativa. Se trata de una silla de poder real que procesa desde grandes causas por narcotráfico y evasión fiscal hasta reclamos de jubilados contra el Estado, lo que convierte a su titular en un actor central de la vida pública y económica de la región.
Rago Gallo es conocido en San Juan por su disposición a cultivar un perfil alto y realizar declaraciones altisonantes. A diferencia de la discreción habitual de otros magistrados, al menos hasta hace unos atrás solía aparecer en los medios y no ocultaba en el pasado sus simpatías políticas, especialmente cuando estuvo el macrismo en el poder. Entre sus antecedentes figuran episodios de gran impacto público, como el haber estado bajo la lupa del Consejo de la Magistratura en 2013 tras autorizar el traslado de dos célebres condenados por delitos de lesa humanidad que terminaron fugándose del hospital, como son Olivera y De Marchi, aunque finalmente fue eximido de cargos en 2016. Luego cobró notoriedad por dictar una millonaria condena contra el Banco de San Juan, fallo que generó fuertes críticas por parte de la entonces administración provincial, que lo acusó de falta de imparcialidad.
El camino para quedarse
El proceso que se inicia ahora está estrictamente reglado por la normativa vigente y el artículo 99 de la Constitución Nacional. Tras la solicitud del magistrado, el Ministerio de Justicia abrió un periodo de cinco días hábiles para que ciudadanos, colegios profesionales y organizaciones de derechos humanos presenten observaciones u objeciones fundadas sobre el desempeño del solicitante. Cumplida esta etapa, el expediente identificado como "EX-2025-91185996" pasará a la órbita del Poder Ejecutivo.
Si el presidente Milei decide darle curso, el pliego se remitirá a la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación. Allí, el juez deberá someterse a una audiencia pública y obtener el voto de la mayoría absoluta de los presentes en el recinto para que se dicte el decreto de nuevo nombramiento. Es vital que este trámite concluya antes de que el magistrado cumpla los 75 años, ya que de lo contrario el cargo quedará vacante de forma automática.
El escenario podría ser propicio para la continuidad de Rago Gallo debido a su cercanía histórica con la senadora Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad y pieza clave en el armado político de Javier Milei. El propio juez manifestó hace unos años públicamente su sintonía con las políticas de seguridad nacionales, afirmando en su momento que "con este gobierno todo ha cambiado para mejor" y destacando que Bullrich estaba conforme con los resultados de su trabajo en la lucha contra el narcotráfico. Este vínculo político resulta determinante, ya que el acuerdo en la Cámara Alta depende de las alianzas y el respaldo que el Ejecutivo nacional esté dispuesto a traccionar para sus candidatos.
Movimientos en la Justicia Federal sanjuanina
La estructura del poder judicial federal en San Juan mostró algunos cambios en los últimos tiempos que realzan la importancia de la estabilidad de Rago Gallo. Hasta hace muy poco, el magistrado acumulaba un poder extraordinario al subrogar el Juzgado Federal N° 1 tras la jubilación de Miguel Gálvez. Esto le permitió manejar no solo sus competencias naturales, sino también las áreas civil, laboral y electoral de toda la provincia.
Sin embargo, debido a que la normativa de subrogancias establece un límite de dos años, la Cámara Nacional Electoral designó recientemente al mendocino Pablo Quirós para hacerse cargo del área electoral de cara a las legislativas de 2025. Aunque Rago Gallo ya no controla el proceso electoral, mantiene su influencia en el Juzgado N° 2 y continúa tramitando causas civiles y laborales del Juzgado N° 1, en un contexto donde el concurso para designar un titular definitivo en ese despacho quedó estancado en etapas administrativas previas al envío de ternas al Ejecutivo.