Un par de situaciones puntuales apuraron al presidente Alberto Fernández a convocar la mesa nacional del Frente de Todos para este jueves 16 de febrero.
Tregua en el Frente de Todos: a quien manda CFK a la mesa política
En primer lugar, el encuentro del PJ bonaerense, multitudinario, sin albertistas como figuras, le mostró al mandatario que una gran mesa política estaba al caer, sin él.
En segundo lugar, su convocatoria política a gobernadores tuvo una respuesta bien flaca: confirmaron su presencia sólo 3.
Atento a estas circunstancias, Alberto se adelantó a los hechos y convocó el conclave que, desde otros sectores, el kirchnerismo fundamentalmente, venían reclamando desde hace un par de años.
Parecía que todo quedaría en nada cuando se conocieron un par de “berretines presidenciales”: no se habla de la gestión y no se impugna su deseo reeleccionario.
Desde el entorno de Cristina Kirchner dejaron trascender su malestar por la finitud del temario (sólo estrategia electoral). Otros dirigentes fueron más lejos. El titular de La Bancaria, Sergio Palazzo, disparó: “Si la reunión es para discutir candidaturas, que ni se junten. Nosotros tenemos que discutir las medidas que hemos incumplido en el contrato electoral con la sociedad".
La reunión finalmente está confirmada para este jueves, y son varios los que piden una silla, como el Movimiento Evita, y otras organizaciones sociales y sindicales.
Los únicos tres espacios que tienen un lugar asegurado son el massismo, el kirchnerismo, y el albertismo. Claro que nadie espera ver a la mesa a Sergio Massa, Cristina Kirchner, ni Alberto Fernández.
El único sector que develó la identidad del emisario es el kirchnerismo: en representación de CFK estará Wado de Pedro, el ministro del Interior que volvió a hablar hace algunas horas con Alberto Fernández, después de meses de no hacerlo, según confirmó el mismo mandatario.