Después de una extensa sesión en la Cámara de Diputados, el oficialismo consiguió avanzar con uno de sus proyectos clave en materia energética: la modificación del régimen de subsidios al gas para zonas frías. La propuesta obtuvo media sanción tras reunir 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones, y quedó lista para ser debatida en el Senado.
Se aprobó la modificación del régimen de "zona fría"
La iniciativa impulsada por el oficialismo redefine el esquema de asistencia sobre el consumo de gas y reduce el alcance del beneficio. Ahora deberá ser tratada en el Senado.
La jornada parlamentaria estuvo marcada por fuertes cruces políticos y maniobras reglamentarias. Antes del tratamiento del proyecto energético, La Libertad Avanza logró reunir el quórum necesario y dejó sin efecto una sesión impulsada por sectores opositores vinculada a cuestionamientos sobre la situación judicial del vocero presidencial y jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El debate arrancó con demoras debido a la superposición de convocatorias legislativas y discusiones sobre la validez de las sesiones, situación que postergó durante más de una hora el inicio del tratamiento parlamentario.
En el comienzo de la jornada, la Cámara baja también aprobó la denominada Ley Hojarasca, un paquete de derogación de normas consideradas obsoletas por el Gobierno nacional. El proyecto, elaborado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger, recibió 138 votos positivos y fue enviado a la Cámara alta.
Más tarde llegó el turno de la reforma sobre el régimen de “zona fría”, una iniciativa que el oficialismo negoció hasta último momento debido a la ajustada cantidad de apoyos. En las horas previas al debate, el Gobierno cerró acuerdos con seis provincias aliadas a cambio de implementar beneficios vinculados al consumo eléctrico en regiones cálidas.
La propuesta busca volver a un esquema más acotado de subsidios, similar al vigente antes de la ampliación aprobada en 2021. De esta manera, el beneficio quedaría focalizado en áreas consideradas de frío extremo, como la Patagonia, Malargüe y sectores de la Puna.
Según explicó la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, alrededor de 1,6 millones de usuarios perderían el subsidio, mientras que otros 1,8 millones continuarían recibiendo asistencia a través del programa de Subsidios Energéticos Focalizados. En esos casos, el descuento durante el invierno superaría el 75% sobre el consumo de gas.
El nuevo esquema mantendría la cobertura para hogares vulnerables, personas con discapacidad, excombatientes de Malvinas y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares. Además, el subsidio dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y pasaría a calcularse únicamente sobre el consumo de gas.
Durante el debate, el oficialismo defendió el proyecto bajo el argumento de corregir distorsiones y reducir el déficit fiscal. El diputado libertario Facundo Correa Llano sostuvo que el sistema actual generó subsidios “mal asignados” y consideró necesario avanzar hacia una política más focalizada.
Desde la oposición, en cambio, cuestionaron duramente la iniciativa. Legisladores de Unión por la Patria, Encuentro Federal y el Frente de Izquierda advirtieron que la medida implicará aumentos significativos en las tarifas de gas en pleno invierno y afectará a millones de familias.
El diputado Miguel Ángel Pichetto rechazó el recorte y defendió el rol de las provincias productoras de gas, mientras que referentes kirchneristas denunciaron que el proyecto representa un nuevo ajuste impulsado por el Gobierno nacional y vinculado a las exigencias del FMI.
En el cierre del debate, la oficialista Silvana Giudici defendió la decisión de limitar los subsidios y cuestionó la ampliación aprobada en 2021, al señalar que terminó beneficiando incluso a sectores de altos ingresos y viviendas de lujo. Además, sostuvo que la nueva política energética apunta a ordenar el sistema y evitar que el costo recaiga sobre el conjunto de los argentinos.