Hay un viejo chiste que se cuenta entre la militancia política: Llega uno de los negociadores de un espacio político enviado a un cierre de listas y le dice al resto, que lo esperaba en el local partidario: “Muchachos, nos cagaron. Entré yo solo”.
Santiago Cafiero asegura que no traicionó a Daniel Scioli
El protagonista ideal en los últimos tiempos de esta historia, que si no es real merecería serlo, es el canciller argentino Santiago Cafiero.
El nieto del mítico Don Antonio está al frente del Palacio San Martín tras operar, como Jefe de Gabinete, la despedida de Felipe Solá, a quien él mismo le anunció el cese de funciones mientras Solá estaba viajando hacia México para representar a Argentina en la cumbre de la CELAC.
Fue en medio de la crisis del 2021, por derrota parlamentaria, en medio de una renovación del gabinete.
Ahora, según reveló Daniel Scioli o algún allegado a medios de comunicación, más una confirmación a media palabra de Cristina Kirchner en su último mensaje, Santiago Cafiero lo hizo de nuevo tuvo que salir a explicar lo inexplicable.
En resumen, Alberto Fernández consiguió, en negociaciones con el kirchnerismo, dos lugares expectantes de la lista de diputados nacionales de la provincia de Buenos Aires: el segundo para la ministra de desarrollo Social Victoria Tolosa Paz, y el quinto para el mismo Cafiero.
Pero ese quinto lugar, desde el kirchnerismo, habían perdido que se lo den a Daniel Scioli, el hombre que en silencio se bajó de su candidatura para favorecer la unidad, y que, sostienen desde el espacio de Cristina Kirchner, es sumamente respetado porque “nunca se puso la gorra ni denunció compañeros por los medios”, algo de lo que no pueden jactarse ni Alberto Fernández ni el mismo Sergio Massa.
De eso Scioli nunca se enteró, ya que Alberto Fernández, tras asegurarle en la mismísima quinta La Ñata el día del desenlace que "estamos con vos hasta le final", le pidió que no le atienda el teléfono a Cristina Kirchner.
Según las versiones, Cafiero, con mandato K de ofrecerle el quinto lugar en diputados, lo que asegura la banca, le preguntó si no quería un lugar en el Parlasur, presumen, con mandato de Alberto.
Scioli, que al bajarse de la candidatura no pidió ningún espacio, rechazó el convite de buena gana y dijo sentirse “traicionado” por los dirigentes del albertismo, que lo dejaron solo y ni le contestaron las llamadas de última hora.
A la hora de las excusas, Cafiero primero se atajó: "Soy amigo y estaba convencido de que, en el camino de las PASO, la candidatura de Daniel era potente y creo en él como dirigente político".
"Los liderazgos de nuestro espacio acordaron avanzar en una fórmula de unidad, que puso a Sergio Massa y Agustín Rossi, y el sentido de la responsabilidad militante, cuando el peronismo se une, es también trabajar sin pedir nada a cambio y ponerse a disposición del espacio", señaló el canciller que cuenta entre sus logros electorales para merecer una diputación presenta varias derrotas en las internas de San Isidro, su comarca natal.
"Cada uno puede llegar a tener una apreciación de cómo fue el cierre y ese derrotero, y me parece razonable (...) Dar versiones sobre los cierres de listas no contribuye en nada a esto que hablamos, ni a la política exterior, ni como la Argentina se ve plantada ante el mundo, ni cómo vamos a hablar de los beneficios que nos trae a los argentinos ser parte de un integracionismo latinoamericano, esas son las discusiones y los debates”, recalcó.
Nada de todo esto convencerá a Daniel Scioli quien, al recibir un llamado telefónico de Cristina Kirchner le confesó: "Nunca me sentí tan traicionado, tan usado. Nunca me cagaron de esta manera".
Debió haber contestado el teléfono antes.