Luego de 12 años de investigación, de decenas de presentaciones tanto de fiscalía y defensa, este miércoles en el edificio del Concejo Deliberante de la Municipalidad de la Capital inició el megajuicio de expropiaciones que tiene en la mira a 13 procesados.
Megajuicio expropiaciones: lo que no se vio, la declaración y la aclaración de la jueza
En primer lugar, tanto el 1er y 2do piso de este edificio fue solo para la Justicia. Se realizó toda una ambientación para este debate que va a durar más de 4 meses, entre medio la Feria Judicial. Y las mismas se desarrollarán los días lunes, miércoles (doble turno) y viernes (en las mañanas).
Este miércoles la sala estuvo completa, Estuvieron 12 de los 13 procesados (leer abajo lo que ocurrió con uno de ellos); representantes del Ministerio Público Fiscal y ayudantes, 10 abogados defensores, miembros de la justicia, Policía y periodistas. El inicio de este juicio histórico se vivió de una manera atípica.
El único que habló ante la prensa fue el imputado Santiago Graffigna. En un momento lo rodearon muchos periodistas y en simples palabras manifestó: "En estos 12 años me han rechazado 1200 fojas cómo prueba. Actúe conforme a derecho. Entiendo que el tribunal no es parcial y estoy tranquilo porque actuó bien".
En este inicio se dio parte de la lectura de la requisitoria fiscal (la misma duraría varias audiencias) y algunos de los procesados, entre ellos Graffigna, estaban con la documentación y la lapicera en mano tomando nota.
Doce de trece procesados estuvieron presentes y muy pocos charlaban entre ellos. Todos de frente del triunvirato de jueces estuvieron callados y atentos a lo que ocurría.
Atrás de ellos estaban todos sus abogados, entre ellos algunos muy conocidos por las diferentes causas judiciales de este último tiempo. La jueza que preside el juicio (Silvina Rosso de Balanza) les fue clara desde un momento: que no iba a dejar que ningún abogado hiciera una presentación hasta después de leída la requisitoria. Uno de los letrados insistió, pero la magistrada lo hizo callar y siguió con el juicio.
El juicio comenzó “fuerte” por el pedido de detención a uno de los procesados
Cuando el secretario informó quiénes estaban presentes en la sala, comentó que el ex integrante del Tribunal de Tasaciones, Eduardo Olivera, no estaba en el recinto. Explicó que la Policía fue a buscarlo al último domicilio que él dejó asentado, un departamento por calle Balaguer en Capital, pero no estaba ahí. Una mujer le dijo que Olivera no vivía ahí hace 10 años.
Ante esta presentación, el secretario también le dio al triunvirato de jueces un parte médico, a lo que la presidenta dijo que esta documentación no era suficiente. Se le preguntó a su abogado defensor, Marcelo Salinas, por qué no estaba en la sala y este alegó con la presentación del parte médico. La jueza lo declaró en rebeldía y pidió la inmediata detención.
Video cuando el triunvirato de jueces entró al recinto: