María Eugenia Vidal realizó declaraciones que pueden subir un poco la temperatura de la interna en la oposición, que como la del oficialismo, está que pela.
María Eugenia Vidal se anota para el 2023: ¿presidenta?
La larga lista de presidenciables del macrismo y sus satélites tiene nombres de mucho peso político, y otros a quiénes los flashes no les fueron esquivos, y los colocaron en cierta consideración pública.
Repasemos a los lanzados: Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales, Facundo Manes, Javier Milei si se termina afianzando la construcción en un mismo espacio, como aspira Bullrich y otros halcones del PRO, entre los más sonados.
A esta lista hay que sumar ahora a María Eugenia Vidal. La ex gobernadora de Buenos Aires respondió sin titubear a una pregunta que le hicieron en un medio afín, Radio Rivadavia. "A mí me gustaría ser Presidenta", dijo, sincera. La revisión mental de su propia respuesta debe haberla llevado, un segundo después, a aclarar: “Pero no estoy desesperada, será si tiene que ser".
Y para dejar bien sentada la idea de que lo que importa es el proyecto, luego de admitir su sueño presidencial siguió echando luz: “Nuestro candidato a presidente es aquel que pueda ganarle al kirchnerismo, nuestro objetivo debe ser ganarle a este Gobierno y estar unidos para terminar con esta etapa de incertidumbre".
María Eugenia Vidal no quedó bien parada en la interna luego de la paliza electoral que sufrió a manos de Axel Kicillof, tras su única gestión en la provincia de Buenos Aires, en la que el ex ministro de Economía de Cristina Kirchner le sacó 17 puntos de diferencia.
Su sincericidio fue visto, por algunos dirigentes opositores, como un exabrupto, ya que esperaban que “La leona” entienda que esa derrota escandalosa contra el FdT merecía un tiempo de purga algo más prolongado en el Parlamento, sin levantar demasiado el dedo, la voz, o la cabeza.