Las obras sociales en la Argentina atraviesan una grave crisis que se explica por el desfinanciamiento, aumentos de costos y problemas estructurales, por lo que se empezaron a ajustar y a demorar ciertas coberturas. Esta situación, sumada a las dificultades económicas individuales, provocó una migración de pacientes del sistema de salud privado al público. San Juan no es la excepción y hay números que lo confirman: en los últimos dos años, la demanda en la salud pública aumentó un 63%.
Los alarmantes datos que explican la saturación del sistema de salud en San Juan
La crisis en las obras sociales provocó una migración de pacientes del sistema privado al público, lo que generó un colapso en los hospitales centrales de la provincia. En este marco, desde el Ministerio de Salud de San Juan iniciaron acciones con el objetivo de descongestionar la demanda, como la ampliación de la atención en 15 centros de salud.
El gran aumento en la demanda se explica por una multiplicidad de factores, pero la combinación de dos son clave. El primero es la demora en la cobertura de algunas prestaciones por parte de las obras sociales y, el segundo, es la incapacidad de los pacientes de pagar los plus en las obras sociales. Pese a que actualmente se aplica la Ley de Ley N.º 1582-Q, que establece el recupero de costos, muchas veces ese dinero se recupera de manera incompleta, lo que genera un desfinanciamiento del sistema público.
A este escenario se suma otro dato que expone con claridad el cambio de comportamiento en el sistema: aunque en la provincia hay más de un centenar de obras sociales activas, el 70% de la demanda se concentra en apenas 20. Sin embargo, incluso dentro de ese grupo, el sistema público registra deudas por prestaciones brindadas, lo que obligó al Gobierno a avanzar en mecanismos de cobro más agresivos, como las ejecuciones fiscales.
En paralelo, el crecimiento de la atención pública no solo responde a la caída de cobertura efectiva, sino también a una mayor accesibilidad del propio sistema. En los últimos dos años, se ampliaron servicios, se incrementó la cantidad de turnos y se descentralizaron prestaciones, lo que también contribuyó a atraer más pacientes. Actualmente, entre el 0800 y el chatbot oficial se otorgan alrededor de 52.000 turnos mensuales, casi el triple de lo que se entregaba al inicio de la gestión.
El impacto de esta sobrecarga se refleja especialmente en los hospitales de mayor complejidad, como el Rawson y el Marcial Quiroga, donde cerca del 80% de las consultas en guardia corresponden a casos leves que podrían resolverse en centros de salud periféricos. Esta concentración no solo genera demoras, sino que tensiona recursos diseñados para atender cuadros más graves.
En este contexto, uno de los casos más representativos es el del PAMI, que hoy concentra una porción significativa de las prestaciones en el sistema público. Según datos oficiales, el 43% de las cirugías traumatológicas del Hospital Rawson corresponden a afiliados de esa obra social, cifra que asciende al 80% en el caso de las operaciones de cadera. Sin embargo, la cápita que se recibe no alcanza a cubrir ni una fracción de los costos reales de atención, lo que en la práctica implica que la Provincia absorbe gran parte del gasto.
La situación se complejiza aún más en el interior de la provincia, donde la oferta privada es prácticamente inexistente. En esos departamentos, el sistema público no solo actúa como principal prestador, sino como única alternativa, lo que refuerza la presión sobre centros de salud y hospitales provinciales.
Para tratar de evitar este nivel de saturación, desde la Provincia ya se tomaron acciones que apuntan a descongestionar el sistema. Una de ellas es la ampliación de las guardias en 16 centros de salud de todo San Juan. El objetivo es bajar el nivel de demanda en los hospitales centrales un 50%, hacia fines de este 2026.