Si hay una fuerza a la que le gusta debatir, incluso sin un horizonte conclusivo cercano o probable, es a la izquierda, y a la argentina especialmente. Y ahora, el caso de Cristina Kirchner operó como una especie de milagro de la física, logrando dividir en pedazos ese cuerpo realmente minúsculo.
Eran pocos y apareció Cristina: dura interna en la izquierda
Entre los que se cruzaron estuvieron los referentes del FIT (la izquierda con más presencia parlamentaria) y el verborrágico Gabriel Solano, conocido en redes sociales como @solanopo, un ámbito en el que se mueve como pez en el agua criticando a diestra y, en este caso, también a siniestra.
La polémica fue desatada por los mensajes de Myriam Bregman y Nicolás del Caño, del FIT, quienes consideraron que la acusación contra Cristina Kirchner de ser la jefa de una asociación ilícita era un hecho de “persecución política”.
"Rechazamos la persecución política que incluye un antidemocrático pedido de inhabilitación para Cristina Kirchner. Para no ser usadas como medio de persecución o proscripción, como vimos en Brasil, las acusaciones de corrupción en la obra pública deben ser juzgada x jurados populares", escribió Bregman.
"Desde el bloque de diputados del PTS-FIT expresamos nuestro rechazo al pedido de inhabilitación para Cristina Kirchner y que no le hayan permitido ampliar la indagatoria, elemental derecho de defensa", escribió del Caño.
Solano se indignó con la afirmación, y retrucó: "El PO no comparte las aseveraciones de otras fuerzas del FIT. Negar el entramado de corrupción que envuelve al kirchnerismo pone a la izquierda como furgón de una fuerza política en descomposición. Rechazar una condena proscriptiva no debe confundirse con apoyar el operativo político K".
En medio de la diatriba, otra dirigente, también legisladora nacional, Romina del Pla, buscó aunar posiciones. “Nuestro rechazo al pedido de una condena proscriptiva NO debe confundirse con un apoyo político al operativo político del kirchnerismo".
Tambien se pudo leer a un dirigente con bajo perfil por estos tiempos, que perdió lugar ante al nueva ola del espacio, Néstor Pitrola: "Corrupción y persecución son dos caras de un régimen en descomposición. La corruptela kirchnerista está fuera de discusión, la del macrismo también, como se demostró en el impune caso Odebrecht que involucró a ambos. Solo un gobierno de trabajadores podrá poner fin a todo esto".
Pero Solano, a esta altura, ya tenía el indignómetro a tope, no escuchaba razones, y continuaba su raid tuitero hasta terminar en la necesidad de enfrentar al “gran capital”. Mirá los mensajes.