La cuenta regresiva para una nueva Marcha Federal Universitaria ya comenzó y, en la previa de la movilización prevista para este martes, desde la Universidad Nacional de San Juan volvieron a manifestar su preocupación por la situación económica que atraviesa el sistema universitario público.
El reclamo de la UNSJ, a horas de la Marcha Federal: "Habíamos pedido $220 mil millones y nos dieron $120 mil millones"
A un día de una nueva movilización universitaria, desde la casa de altos estudios sanjuanina advirtieron por el deterioro salarial, el recorte en investigación y la falta de fondos para infraestructura. “La situación presupuestaria es compleja”, sostuvo el secretario administrativo Ricardo Coca.
El secretario administrativo de la casa de estudios, Ricardo Coca, aseguró que existe expectativa por el impacto que pueda tener la convocatoria en todo el país. “Con toda la esperanza que la marcha de mañana sea una muestra de unidad respecto a la situación presupuestaria que es compleja”, expresó en rueda de prensa.
Uno de los puntos centrales del reclamo tiene que ver con la diferencia entre los recursos solicitados por la universidad y los fondos finalmente asignados por Nación. Según explicó el funcionario, el presupuesto actual quedó muy lejos de las necesidades reales de funcionamiento. “Habíamos pedido 220 mil millones y nos dieron 120 mil millones”, afirmó.
En ese contexto, Coca sostuvo que la proyección presupuestaria quedó rápidamente desactualizada frente al avance de la inflación. Incluso, señaló que para recuperar el poder adquisitivo y operativo que tenía la universidad en 2023 sería necesario un incremento cercano al 45%.
La preocupación también alcanza a los salarios docentes y no docentes. Desde la UNSJ remarcaron que los aumentos otorgados en los últimos meses quedaron por debajo de la inflación, profundizando la pérdida del poder de compra. “Hay una reducción salarial manifiesta y mes a mes se va deteriorando el salario de los docentes”, advirtió el secretario administrativo.
El ajuste, además, impactó en otras áreas sensibles para el funcionamiento universitario. Coca indicó que el programa nacional de infraestructura universitaria fue eliminado, lo que obliga a la institución a afrontar obras y mantenimiento con fondos propios. A eso se suma el recorte en ciencia e investigación: mientras la UNSJ destinó recursos millonarios para sostener proyectos, los aportes nacionales fueron considerablemente menores.
Pese al escenario financiero, desde la universidad remarcaron que continúan sosteniendo programas de ayuda estudiantil para evitar el abandono académico. Entre ellos, las becas propias y el sistema de beca comedor, que buscan acompañar a los alumnos en medio de la crisis económica.