Mientras el gobernador Sergio Uñac anunciaba que competirá por un tercer mandato en la provincia, desde un costado lo miraba con orgullo un viejo conocido suyo, el intendente de Pocito, Armando Sánchez. Una vez finalizada la rueda de prensa, Sánchez y Uñac se fundieron en un afectuoso abrazo.
El aguante pocitano: Armando Sánchez, el primer intendente en abrazar a Uñac
Sánchez es amigo de la familia Uñac. Nació en Pocito y supo acompañar al padre del gobernador, Joaquín Uñac, durante sus dos períodos como intendente del departamento. En el año 1999 tuvo a su mando las direcciones de Producción y de Desarrollo y Entidades Intermedias de la Municipalidad. Vio crecer a Sergio Uñac y es un leal de primera hora.
En el 2003 el primer mandatario provincial se convirtió en uno de los intendentes más jóvenes del país al quedarse con el sillón del Ejecutivo municipal con apenas 33 años. Sánchez estuvo ahí, y fue nombrado director de Acción Social, Deporte y Cultura. En el segundo período de la intendencia de Uñac, fue electo concejal de Pocito y designado presidente del Concejo Deliberante. En el 2011 continuó con las tareas legislativas en la tierra en la que ambos nacieron, custodiando lo hecho.
Sánchez siguió trabajando codo a codo con Uñac y durante la primera gobernación del pocitano fue designado ministro de Desarrollo Humano tras la salida de Walberto Allende, electo diputado nacional. En el 2019 fue elegido en las urnas por los pocitanos como intendente del departamento.
La tierra los unió, el cariño que se gestó a lo largo de los años se vio reflejado en el fuerte abrazo que le dio al hijo de su amigo, ese pibe que vio crecer con sueños en Pocito y que hoy va por más.