El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que el IPC Nacional registró en marzo una variación mensual de 3,4%, impulsada por un incremento del 5,1% en los precios regulados y del 3,2% en la categoría núcleo.
Caputo responsabilizó por la suba de la inflación a la guerra y las tarifas
El ministro de Economía Luis Caputo trató de explicar las razones de la acrrera ascendente d ela inflación, con el 3,4 de marzo incluido.
Según el funcionario, el dato del mes estuvo condicionado por el impacto de la guerra en Medio Oriente y el proceso de corrección de precios relativos, especialmente en servicios y carnes.
A pesar del índice general, el jefe del Palacio de Hacienda resaltó la fuerte desaceleración de la Canasta Básica Alimentaria, que descendió del 3,2% en febrero al 2,2% en marzo.
Caputo sostuvo que, al excluir factores estacionales y carnes, la inflación núcleo se mantuvo estable en un 2,5%, lo que indicaría que el componente subyacente no sufrió variaciones profundas más allá de los factores externos puntuales.
Impacto internacional y servicios
El análisis oficial detalló cómo la situación geopolítica repercutió en los costos locales.
Entre los incrementos más significativos vinculados al contexto global, el ministerio citó las subas del 9% en combustibles, del 24% en pasajes de avión de cabotaje y del 22% en el transporte interurbano.
En cuanto a los rubros con mayor presión interna, el capítulo Educación mostró un alza del 12,1%.
No obstante, desde el equipo económico subrayaron que esta cifra representa "la más baja de los últimos 8 años para el mes de marzo", en un marco donde también se verificaron ajustes en Carnes y Derivados y servicios regulados.
Perspectivas monetarias y fiscales
Para el ministro, la dinámica de los precios responde a factores macroeconómicos estructurales.
"La inflación es un fenómeno monetario, y puede acelerarse por un aumento en la oferta monetaria, una caída en la demanda o una combinación de ambas", señaló el titular de la cartera.
Finalmente, la conducción económica proyectó una tendencia a la baja a medida que se disipe el efecto del desplome en la demanda de dinero registrado el año pasado.
Según indicaron, el sostenimiento del "orden fiscal y monetario" será la clave para que los indicadores locales inicien una "convergencia hacia niveles internacionales" en los próximos meses.