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domingo 5 de abril de 2026

Polémica

Alerta científica: El gobierno profundizaría el ajuste y avanzaría contra el CONICET

Sectores del sindicalismo y que nuclean a los científicos argentinos señalaron la preocupación por el nuevo decreto que estaría preparando Federico Sturzenegger.

Por Redacción Tiempo de San Juan

El Gobierno nacional estaría analizando avanzar en 2026 con un nuevo y profundo recorte del empleo público, que podría resultar en el despido de aproximadamente el 10% de la planta estatal, según advirtieron altas fuentes del sindicalismo. Entre los organismos bajo la mira de este plan de ajuste se encuentran el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

La administración de Javier Milei no solo proyecta una reducción significativa de personal, sino que también prepara cambios estructurales en la organización y gobernanza del principal organismo científico del país, alineados con la política de “motosierra” implementada desde el inicio de la gestión.

El CONICET, un blanco de ajuste histórico

El sector científico-tecnológico ya ha experimentado un ajuste severo que no es novedad. Desde diciembre de 2023, el CONICET ha sufrido recortes en becas, programas de investigación, ingresos a la Carrera de Investigador Científico (CIC) y al Personal de Apoyo (CPA), además de una fuerte licuación salarial. Estudios recientes estiman que el recorte acumulado en esta área ya ronda el 50% en tan solo dos años. Esta caída de financiamiento ha provocado que la inversión en ciencia y tecnología se ubique en un piso histórico del 0,177% del PBI, cifra incluso inferior a los niveles registrados tras la crisis de 2002.

Pese a este escenario, la presión sobre el sector podría profundizarse el próximo año tanto en presupuesto como en dotación de personal, advierten desde el sindicalismo. Actualmente, el CONICET cuenta con cerca de 26.781 trabajadores, incluyendo investigadores, becarios, técnicos y personal administrativo, distribuidos en 330 institutos a lo largo del país.

Reforma por DNU y "territorialización"

El Poder Ejecutivo evalúa avanzar mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para modificar el sistema de gobernanza del CONICET y otorgarle mayor control sobre la asignación de fondos y el plan de investigaciones. La iniciativa incluiría un esquema de “autonomía regional” o provincialización, dándole mayor peso a las universidades y orientando los proyectos hacia los intereses productivos locales, proceso que el oficialismo denomina “territorialización”.

Además, se buscaría reformar los criterios de ingreso al organismo, priorizando perfiles técnicos vinculados a áreas estratégicas como energía, minería y salud. Esta modificación relegaría a los investigadores de ciencias sociales y humanidades, generando una fuerte preocupación dentro de la comunidad científica. Fuentes de la Casa Rosada admiten que existen varios borradores del decreto en análisis, revisados por los equipos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger.

Sin embargo, fuentes del organismo científico señalan que las reformas pretendidas por el Poder Ejecutivo sobre la estructura del CONICET solo pueden llevarse a cabo a través de una ley del Congreso. La estructura del CONICET está definida por el decreto 1661/96, que tiene fuerza de ley, por lo que un DNU no alcanzaría para modificarla, exponiendo al gobierno a posibles amparos judiciales.

Alarmas científicas: Riesgo de desmantelamiento y pérdida de soberanía

La comunidad científica y académica ha reaccionado con severas advertencias, señalando que una profundización del ajuste y una reforma unilateral del CONICET podrían tener consecuencias irreversibles para el sistema científico argentino. En un comunicado conjunto, 31 asociaciones científicas manifestaron su preocupación, alertando que Argentina es el único país de la región que ha dejado de financiar ciencia de forma sistemática.

Científicos e investigadores enfatizaron que hoy, numerosos grupos de investigación enfrentan el riesgo real de desintegrarse, proyectos en marcha se detienen, y líneas de trabajo consolidadas durante décadas corren peligro de perderse para siempre. Las entidades que conforman el Encuentro Permanente de Asociaciones Científicas (EPAC) subrayaron que no se trata de una crisis pasajera, sino del desmantelamiento deliberado de una estructura científica que costó generaciones construir.

La Red de Directores de Centros Científicos Tecnológicos del CONICET emitió una declaración de Alerta Institucional manifestando su profunda preocupación por la reorientación restrictiva de la investigación. La anulación reciente de subsidios (PICT 2022) y el cierre de la convocatoria 2023 causaron una "grave afectación de la Confianza Institucional" y la parálisis del Sistema Federal de investigación.

Los expertos también advierten que la marginación de las Ciencias Básicas y Sociales, al priorizar solo proyectos vinculados a resultados a corto plazo y a empresas, representa un quiebre sin precedentes. Un país que prescinde de su sistema científico, subrayan los expertos argentinos, renuncia a su soberanía, a su capacidad de comprender su propio territorio y a su lugar en el mundo. Señalan que la ciencia aplicada solo existe si antes hubo una ciencia básica sólida, y sin este trabajo a largo plazo, no habrá soluciones locales para problemas complejos.

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