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jueves 14 de mayo de 2026

cumbre de ex

Mauricio Macri y Donald Trump, entre hamburguesas con "sello" y sueños presidenciales

Los dos quieren su revancha, y se juntaron en Estados Unidos. Dos amigos entre la política y los negocios, bajo el sol de Palm Beach.
Por Guido Berrini

Mauricio Macri y Donald Trump se reunieron a comer y a conversar en Estados Unidos, y ninguno de los dos se preocupó por mantener el cónclave en secreto. El lugar de reunión y la oportunidad de la cita da cuenta de que la foto era tan importante como la juntada.

Tanto Mauricio Macri como Donald Trump buscan su “segundo tiempo” al frente de cada uno de sus países. Trump no lo oculta, y ya lo ha anunciado públicamente. Volverá a candidatearse para las próximas presidenciales en EEUU y nadie en el Partido Republicano parece poder enfrentarlo con remotas chances de éxito.

Mauricio Macri lo esconde un poco más para no terminar de detonar un espacio político, Juntos por el Cambio, que arde en tantas internas como el oficialismo. Pero el libro publicado tiempo atrás, "Primer Tiempo", no deja tampoco dudas de que lo de retirarse a vivir a un pequeño pueblo italiano fue pour la galerie y tiene intenciones de llegar nuevamente a La Rosada en 2023.

Otra coincidencia entre los dos es que ninguno pudo concretar dos períodos, y dejaron el poder tras un solo mandato en países en los que, en general, los presidentes suelen ser reelectos.

La reunión fue en la casa que Donald Trump tiene en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. Hasta el estado del sol había llegado Macri para dar cursos de liderazgo, en la casa de estudios estatal.

En el almuerzo, según contó Macri en sus redes sociales, “intercambiamos opiniones sobre el contexto global, el vínculo entre Argentina y Estados Unidos y todo lo que nuestros países pueden seguir construyendo juntos”.

El menú del almuerzo no pudo ser más coincidente con la gorra roja que lucía Trump, con su slogan de campaña: "Make America Great Again (Hagamos que América vuelva a ser grande)". Los amigos compartieron hamburguesas con el sello de Trump a fuego sobre el pan, y, por la espuma que se ve en el vaso de Mauricio Macri, bebieron cerveza.

Para algunos fue una puesta en escena para darle un toque súper norteamericano a la escena, ya que se sabe que el ex presidente de Boca no toma alcohol, y mantiene una dieta saludable, lejos de los hidratos de carbono y las grasas saturadas.

La relación entre Macri y Trump tiene más de 40 años, y viene desde cuando el padre del ex presidente, Franco Macri, lo mandaba a negociar con el magnate por acuerdos inmobiliarios en Estados Unidos. Macri ha referido infinidad de veces la anécdota de cuándo lo dejaba ganar al golf a Trump, acción que el norteamericano intuía, y aceptaba gustoso.

Y si algo faltaba para confirmar esa amistad, sirve de prueba el stand by que entregó el FMI (que baila la música que toca Washington) para sostener la reelección frustrada del argentino, según reveló Mauricio Claver, el funcionario más importante del ex presidente de los Estados Unidos para América Latina. 

“Yo estaba en el Fondo Monetario, y el programa más grande en la historia del Fondo Monetario, lo ocupamos para la Argentina. Que se haya mal manejado el programa, que no se haya ejecutado bien por parte de Argentina, y les haya costado la elección, es una cuestión”, reconoció Claver ante diplomáticos chilenos. Luego admitió la importancia que para Trump jugaba Macri en la geopolítica hemisférica contra los gobiernos progresistas, por lo que se "saltó todos los límites" para enviar la ayuda de 55.000 millones de dólares, de los que finalmente llegaron 44.500.

 

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