El ex presidente Juan Domingo Perón solía explicar este tipo de movidas con una frase: “Si Dios bajara todos los días a resolver el problema planteado entre los hombres, ya le habríamos perdido el respeto”. El gobernador de San Juan, y presidente del Partido Justicialista local, Sergio Uñac, aplicó ese concepto y entregó a dos ministros la responsabilidad de supervisar cómo se desenvuelve el proceso preelectoral en dos departamentos hostiles para el oficialista Frente de Todos, Santa Lucía y Rivadavia. Ambos son lugartenientes. No porque opinen sobre la gestión de sus pares al interior del Gabinete, sino porque tienen anclaje territorial y el OK de Casa de Gobierno para ofrecer soluciones o mediar entre partes.
Dos ministros, los “lugartenientes” de Sergio Uñac en departamentos complicados
Altas fuentes del uñaquismo dijeron a este diario que el ministro de Desarrollo Humano, Fabián Aballay y el ministro de Gobierno, Alberto Hensel, tienen el overol puesto para salir a apagar los incendios que hagan falta y priorizar el armado peronista en esos distritos para 2023. Los ejemplos están a la vista. En Santa Lucía, Aballay se mueve como pez en el agua. En el rol de titular de la cartera social, tiene entre sus filas al presidente de la Junta y principal aspirante a la candidatura a la intendencia, Lucio González, que es secretario de Promoción Social. La articulación es constante entre las herramientas ministeriales y las necesidades en el departamento.
Pero también se sienta a la mesa chica a “escuchar a los compañeros”, según dijeron fuentes del uñaquismo. Lo hizo después de las primarias del 2021, por ejemplo, cuando los resultados fueron adversos. Sirvió. La interna entre González y el concejal Marcelo Cerdera no generó una derrota por margen mayor, que era lo que se temía. En las Paso, el Frente de Todos sacó un 30,2% de los votos frente al 55% de Juntos por el Cambio. En las generales, fue 33% contra 55,7%. Aballay intervino y contuvo los daños. “Es un leal al territorio el Fabio -como le dice la militancia-”, comentaron las fuentes.
Ahora está en plan expansivo. Por ejemplo en la visita de Victoria Tolosa Paz a San Juan. La diputada nacional y referente albertista estuvo en Santa Lucía, visitó establecimientos donde el Ministerio de Desarrollo Humano desenvuelve sus programas, como Hilar San Juan. Fueron actos en los que participó la militancia del departamento, no sólo algo institucional. La idea era que sirviese para fortalecer la imagen de González. En eso, el pocitano tuvo mucho que ver. De hecho, cuando Tolosa Paz cerró su estadía con un nutrido acto en la sede central del PJ, por calle 25 de Mayo, no estaba planeado que Aballay hablase. Pero el Gobernador lo pidió. “Se sienta el Fabio y habla el Fabio”, ordenó.
Para Uñac, es el dirigente con presencia territorial de mayor confianza. Lo demuestra que haya sido elegido como su sucesor en Pocito. Aballay ocupó el sillón del Palacio Municipal en dos ocasiones. Es parte del círculo íntimo, junto con Juan Flores, Luis Rueda y Pablo García Nieto.
También está presente en Rivadavia. Tiene línea directa con el presidente de la Junta, Ruperto Godoy, y también con aquellos que lo cuestionan, como otro funcionario de Desarrollo Humano, Raúl Alonso, director de Políticas para la Equidad. “Ha ido a la Junta, y aún con las discrepancias que se pueden tener, trata de ayudar”, contaron las fuentes que, acto seguido, describieron la figura de Aballay como la de “alguien que entiende el idioma de la militancia”. Por eso, el martes pasado convocó a una reunión de agrupaciones justicialistas, principalmente juveniles, para motorizar las bases. “El Fabio es el más convencido y sabe que si a Uñac le va bien, a él le va bien”, indicaron.
La otra mano derecha del Gobernador en los distritos es el ministro de Gobierno, Alberto Hensel. Luego de la ajustada victoria en las elecciones legislativas nacionales de noviembre pasado, Uñac fue a buscarlo a la Nación, donde ocupaba el puesto de secretario de Minería, dentro del Ministerio de Producción, que dirige Matías Kulfas. La idea no sólo era el recambio y dar aire al Gabinete, sino darle más “volumen político”. Lo puso a timonear la cartera más compleja, fundamentalmente por el cambio de esquema de transporte público tradicional hacia la Red Tulum.
Hensel tiene en su haber cuatro gestiones al frente de la Municipalidad de Sarmiento. Es considerado un hombre de territorio y de buena relación con empresarios. “Es una voz autorizada, impone mucho respeto”, destacaron. Será por eso que a él también lo enviaron a Santa Lucía hace dos semanas. Justo después que el concejal Cerdera saliera a pegarle fuerte a González. Lo acusó de “asistencialista”. Ante esto, hubo reunión en la Junta, el sarmientino respaldó al actual presidente y, según dijeron, escuchó los planteos del edil, pero no dejó de brindarle su apoyo al hombre de Desarrollo Humano.
Lo mismo hizo en Angaco. En ese caso, medió entre los concejales peronistas que responden a José Castro y los que se deben al actual intendente Carlos Maza Pezé, del bloquismo. Hubo varios encontronazos a finales del 2021. Gritos y amenazas de golpes en el Concejo Deliberante, pues la triada castristas -Claudio Palacios, Natalia Marín y Valeria Olivera- no permitía que se designara como presidente del cuerpo al bloquista Alejandro Paredes. Luego de una reunión con Hensel, hubo por unos días un alto el fuego. Acordaron que Paredes estará al frente del Concejo y que no haya “infantilismo político”. No quiere decir que no haya enfrentamientos, sino que priorizaron lo institucional.