Carlos Cruz y Mariana Quevedo dejaron de ser hoy el presidente y la vicepresidenta de la Unidad de Información Financiera (UIF), luego de que Alberto Fernández les aceptara las renuncias presentadas días atrás.
Alberto Fernández descabezó la UIF, luego del "error" que benefició a Techint
El escándalo se desato por lo que se informó fue "un error”, que terminó beneficiando al monstruo de la siderurgia argentina Techint.
Sin designación aún de los reemplazantes, la UIF está hoy virtualmente acéfala y sin actividad.
El problema estuvo en el área de litigios del organismo, que habría cometido el presunto error que permitió el sobreseimiento del CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, y los directivos Luis Betnaza, y Héctor Zabaleta en la causa de los cuadernos.
Repasando el conflicto, el error que benefició a uno de los hombres más ricos de Argentina y sus espadas de confianza, fue de manual. Los abogados del Estado se olvidaron de apelar el fallo de sobreseimiento por pagar coimas a Venezuela que dictó el juez Ercolini, y que fue duramente criticado por Alberto Fernández.
Cruz, el ahora ex presidente de la UIF, echó toda la responsabilidad en los abogados que seguían el caso, y despidió a Fernando Diez, letrado responsable del expediente, y otros colaboradores.
Diez inmediatamente denunció maltratos y acoso por parte de Cruz, y fuentes de su sector deslizaron que había una orden interna de no avanzar contra Techint en la causa.