El jueves pasado, minutos antes de que comenzara la sesión en el Concejo Deliberante de Capital, un aplauso cerrado de los concejales de la oposición alteró la rutina. Fue una reacción ante la aparición del edil casellista Jorge Godoy en el recinto, el mismo día en que había blanqueado sus intenciones de competir por la presidencia del Partido Bloquista, rivalizando nada menos que con Luis Rueda. Hubo sonrisas. Algunas salutaciones. Y también una cuota de incomodidad de parte de su correligionario y compañero de bancada, el ruedista Alfredo Nardi.
La interna bloquista empezó a incomodar en Capital
Ya sentado cada legislador en su lugar, el actuarista Juan Sansó se dirigió al presidente del cuerpo, el justicialista Ariel Palma, para pedir el uso de la palabra. Tomó su copa de agua y la elevó ante la mirada desconcertada de sus colegas, hasta que finalmente aclaró sus intenciones: “¡Quiero brindar por el presidente!”, dijo señalando a Godoy. Fue en tono de chanza, pero agregó una dosis de rispidez por el abanico e interpretaciones políticas que se abre a continuación.
Terminada la sesión, Godoy atravesó el pasillo del segundo piso que une al Concejo con la Intendencia. Tenía prevista una charla con el intendente Emilio Baistrocchi antes de que se conocieran sus intenciones internistas. El jefe comunal suele recibir a los legisladores individualmente para abordar diversos temas de agenda. Pero esta vez el punto excluyente fue hasta dónde piensa llevar el casellismo la anunciada ruptura con el Frente Todos, anticipada por Tiempo de San Juan el domingo 6 de septiembre.
En aquella nota se reveló la postura de la presidenta del Comité Central y actual diputada nacional, Graciela Caselles, de recuperar la autonomía del bloquismo apartándolo de su alianza con el justicialismo que data de 2003 y se sostuvo hasta ahora de manera ininterrumpida. Con esa intención de tomar distancia y presentar listas propias en las elecciones legislativas de 2021 y las generales de 2023, la líder oriunda de Caucete planteó un movimiento interno que no tendría punto de encuentro con Rueda. En ese contexto apareció en escena Godoy, poniéndole el cuerpo a la contienda.
Los mandatos actuales del bloquismo vencerán el 27 de octubre y muy difícilmente puedan llevarse a cabo los comicios internos debido a las restricciones de la pandemia. De todas maneras, los abogados Alejandro Quinto Bravo y Humberto Conti Pico llevaron el asunto a la Justicia Federal donde el próximo lunes habrá una audiencia de conciliación con Caselles, para intentar llegar a un acuerdo. Los ruedistas pretenden que se haga la convocatoria aunque luego no se pueda realizar la votación y acusan a la diputada nacional de estar incumpliendo la Carta Orgánica.
Aunque claramente se trate de una diferencia interna de estricta incumbencia bloquista, su rol de socio preferencial del PJ en el Frente Todos provoca una onda expansiva. Sobre todo, teniendo en cuenta que Caselles será diputada nacional hasta 2023 y hasta ahora el gobernador Sergio Uñac siempre contó con su voto en el Congreso. Una lectura semejante hizo el intendente Baistrocchi al advertir que Godoy suscribe a la corriente separatista que podría restarle eventualmente un necesario voto en el Concejo Deliberante.
El Legislativo en Capital tiene 12 bancas, de las cuales el PJ se quedó con 5 y el bloquismo con 2. Esos son los 7 votos oficialistas con que cuenta Baistrocchi desde que asumió el 10 de diciembre de 2019. La oposición se quedó con las 5 bancas restantes.
Pero esos números se fueron relativizando con el correr de los meses. La concejal justicialista Iris Romera tomó licencia por un problema de salud y el contexto de pandemia dificulta su regreso a la función. Además, el concejal Palma al quedar como presidente del cuerpo, solo tiene voto en caso de empate. En términos concretos, al peronismo le quedan 3 votos activos. Si Godoy resolviera acompañar a la oposición, dividiendo la bancada bloquista que comparte con Nardi, el oficialismo quedaría en desventaja numérica.
Nardi es uno de los dirigentes más y mejor alineados con Rueda y con Baistrocchi. Fue funcionario del ex ministro de Gobierno, al frente de la Dirección de Protección Civil, de donde fue convocado para integrar la lista de concejales en el tercer lugar. Toda una distinción y reconocimiento de parte del hombre fuerte de Uñac que ganó la candidatura en una interna contra Franco Aranda.
De aquella conformación de lista de concejales quedó una cicatriz con Godoy. El dirigente le presentó entonces a Baistrocchi un pedido firmado por los cuatro comités bloquistas de Capital que pedían que él ocupara el primer lugar asignado al partido dentro del Frente Todos. Pero el candidato a intendente resolvió priorizar a Nardi. Esto implicó que Godoy cayera al puesto séptimo de la nómina, con chances de entrar solo en caso de una elección muy holgada. El escrutinio acompañó y pudo hacerse de una banca. Pero aún pesa aquella mácula original en los primeros trazos de la relación.
Al intendente capitalino le provocó inquietud la irrupción de Godoy en la interna bloquista, por los términos en que se planteó: construir una alternativa de gobierno. ¿Alternativa a quién? ¿A Uñac? ¿Al propio Baistrocchi? ¿A partir de qué momento? No trascendieron los detalles finos de la charla que quedó reservada entre ambos. Pero sí se dejó saber que fue en tono firme.
Hoy es el único problema político que Baistrocchi divisa en su tablero de gestión. Es un asunto externo porque corresponde a los bloquistas. Pero las esquirlas de esa pulseada podrían terminar afectando el esquema de poder en el municipio. El intendente descuenta que Nardi permanecerá a su lado, porque Rueda también en una figura de máxima confianza de Uñac. Pero todavía está por verse el nivel de adhesión que pueda generar Godoy si se montara en plan de opositor.
El sugestivo aplauso de los concejales en la última sesión y el brindis simbólico de Sansó hacen sospechar de algún reacomodamiento en el recinto. Además, en el entorno del intendente reconocen que el bloquismo puede tener en Capital mayor adhesión que en otros municipios. Cuántos militantes se quedarían con Rueda y cuántos harían causa común con la ruptura, por ahora es una pregunta con respuesta abierta.
El secretario privado del gobernador está resuelto a ir por la presidencia del Comité Central aunque su acuerdo con Caselles se haya caído a pedazos. Se respalda en los tres diputados provinciales, el zondino Edgardo Sancassani, el chimbero Andrés Chanampa y el iglesiano Mauro Marinero, más los tres intendentes bloquistas de la provincia, el zondino Miguel Atampiz, el angaquero Carlos Maza y el iglesiano Jorge Espejo. También ha logrado el acompañamiento de la familia del fallecido Leopoldo Alfredo Bravo y de Juan Gilberto Maratta, entre otros referentes muy disgustados con Caselles.
Rueda considera que tiene las condiciones para ganar la interna y quedarse con el respaldo mayoritario en los 24 distritos que componen tanto el Comité Central como la Convención Bloquista. Por eso necesita que se active el llamado a elecciones para poder resolver de una vez por todas las tensiones que escalaron incluso en plena cuarentena.
Pero el casellismo también está activándose en los departamentos. Al lanzamiento de Godoy se sumó la ruptura oficial del Comité Bloquista de Rawson con la Junta Departamental del PJ. Lo hicieron a través de una nota dirigida al presidente del justicialismo en ese municipio, Marcos Andino. La carta tiene fecha 20 de agosto pero trascendió esta semana.
En la misiva, la presidenta del Comité, Nidia Ernestina Langui, y el apoderado Fabián Noe Terrera, expusieron que el acuerdo político firmado oportunamente con el ex presidente de la Junta Departamental del PJ, Juan Carlos Gioja, no se ha respetado luego de la interna justicialista y el cambio de autoridades.
“La decisión partidaria de Rawson es separarnos de la parte política del Frente de Todos”, indicó el texto, aclarando que se trata de una medida de carácter político-partidario. Langui quedó al frente de ese órgano bloquista tras el fallecimiento de Rubén Rodríguez, un dirigente muy cercano a Caselles.